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31 de agosto de 2015

BARCELONA ANTIGA, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...31-08-2015...!!!

DIAGONAL 1950
Carrer de Ferran





PLAÇA TETUAN
Paralelo, Arnau.
Chimeneas Paralelo.
Murallas en el Puerto de Barcelona (1865)

30 de agosto de 2015

METRO GOLDWYN MAYER, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...30-08-2015...!!!

Dirección: Mallorca, 201
Ciudad: Barcelona (Barcelona - Catalunya)
En 1933, la americana Metro Goldwyn Mayer, abrió una sucursal en el carrer Mallorca, 201. Se dedicaba a la distribución de películas americanas y al doblaje de éstas.
El edificio fue comprado por Cinesa en los años 60 y actualmente ya no existe.


Tenía 24 años cuando concibió su primer gran edificio: un hospital para enfermos incurables en la ciudad de Barcelona. Era sólo su proyecto de final de carrera, pero también el presagio de los dos elementos que acompañarían siempre la trayectoria de Nicolau M. Rubió: la ambición y la importancia del espacio público. Considerado el arquitecto paisajista español más importante del siglo XX, fue capaz de ponerle los puntos sobre las íes al mismísimo Le Corbusier.

Nació en Mahón en febrero de 1891 en una saga de intelectuales, los Rubió, muy vinculada a las infraestructuras. Su tío, Joan Rubió, también había sido arquitecto; y su padre, Mariano Rubió, ingeniero militar. Su traslado a Barcelona como ingeniero jefe de la sociedad de El Tibidabo arrastró a toda la familia desde Menorca en 1896.

En 1908 Nicolau comenzaba sus estudios de Arquitectura con Domènech i Muntaner como director de la escuela. El 1915 sería un año clave para el menorquín. No sólo por la presentación de su proyecto final de carrera sino porque conocería al arquitecto jefe de los parques y jardines de París: Jean-Claude Nicolas Forestier, que por entonces trabajaba en el ajardinamiento de la zona de Montjuic.

Su influencia no sólo fue profunda sino inmediata. En 1916, con el título de arquitecto bajo el brazo, Rubió se formaba en botánica para, un año después, obtener la cátedra de Jardinería de la Escuela de Artes y Oficios. El mismo año en que, por oposición, se convirtió en director de jardines y parques públicos del Ayuntamiento de Barcelona. Cargo que mantendría durante dos décadas.

Nacía de uno de los nombres más importantes para la arquitectura paisajística española. Su proyecto para la plaza Francesc Macià le llevaba a instaurar, como recuerda el historiador Josep Maria Quintana en Els Rubió, una nissaga d'intel·lectuals, el jardín paisajista. Ajardinó también la embajada española en Londres y se convirtió en discípulo oficial de Forestier en las obras concebidas para la Exposición de 1929.

Aquel proyecto le conectó de forma definitiva con el urbanismo. Ya desde 1920 era secretario de la Sociedad cívica La Ciudad Jardín dedicada de divulgar este tipo de planeamiento que buscaba llevar a a urbe los beneficios del campo. En 1928 se encargó de la urbanización de los alrededores del Palau Nacional y de la Plaza de España, donde ideó tres hoteles que alternaban el clasicismo con el uso del ladrillo visto en sus fachadas.

La propia Exposición de 1929 acogió, en uno de sus pabellones, el proyecto que Nicolau Rubió bautizaría como Barcelona futura. En él, además de analizar y potenciar el crecimiento real de la ciudad, planteó por primera vez una visión de la Ciudad Condal como área metropolitana.

Los viajes del menorquín a Nueva York, Londres, Amsterdam o París motivaron algunas de las avanzadas iniciativas la mayoría de estilo europeo-que luego quiso poner en práctica en Cataluña. Nunca se opuso a la arquitectura moderna, pero sí al excesivo racionalismo que propugnaba Le Corbusier. No entendía, ni quería hacerlo, que el arquitecto se viera sometido por completo a las necesidades funcionales.

En 1931 publicaba Actar suma de actividad y arquitectura como respuesta al genio francés. Rubió proponía una nueva arquitectura industrial y práctica donde la quietud daría paso al movimiento.

Mientras cultivaba su faceta teórica, la práctica continuaba con proyectos como la Casa Llorach o el edificio para los estudios de la Metro Goldwyn Mayer, ambos en Barcelona. Sus obras llegaron a Cádiz, Bilbao, Gran Canaria e incluso Mallorca. Pero su legado más importante quedó en Cataluña. Allí escribió también en colaboración con su hermano Santiago el Regional Planning: un plan de ordenación territorial para toda la comunidad.


Tras un exilio autoimpuesto en París con el estallido de la Guerra Civil, regresó en 1945 desposeído de todos sus cargos. El espacio público quedó entonces en un segundo plano y Rubió se convirtió en un arquitecto privado, sobre todo como creador de jardines particulares. Pero Barcelona le guardaba aún un último encargo: un jardín para la plaza Gaudí, ante el portal del Nacimiento de la Sagrada Familia. Una despedida por todo lo alto que dejó lista, pero no inaugurada, antes de fallecer en 1981.

27 de agosto de 2015

EL CUL DE LA LLEONA, GIRONA, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...27-08-2015...!!!

 Sus orígenes son inciertos y lo que es la leona es una escultura gótica del siglo XII. Dice una placa, traducido del catalán, que "no ama Girona, quién no besa el culo de la leona.

 Es posible que, paseando por la Plaça de Sant Fèlix, donde se encuentra el cul de la lleona (el culo de la leona), hayáis visto alguien que la besa. Según cuentan, hace muchos años, en la calle Calderers se encontraba “L’hostal de la Lleona”. Como reclamo para este establecimiento, encastada en la pared, había una columna a la que trepaba una leona. Cualquiera que pasara por ahí podía tocarle el culo sin dificultad alguna.

Esta acción se convirtió en una costumbre ya se sabe la tendencia escatológica de las personas  de tal manera que incluso a quienes visitaban la ciudad se les recomendaba tocarle el culo de modo que, si así lo hacían, nunca más abandonarían la ciudad o, si lo hacían, volverían con toda certeza.

Con el paso del tiempo, la costumbre fue cambiando cuando, en lugar de tocarle el culo, alguien comenzó a besárselo. Y como demasiadas veces tendemos a imitar lo que vemos del resto, al cabo de poco tiempo todo aquel que pasaba por la calle se acercaba a ella para besarla.

El paso de los años no ha acabado con la costumbre. El hostal desapareció y la columna se desplazó a su lugar actual, frente a la iglesia de Sant Fèlix. Ahora, a diferencia de lo que pasaba en su antigua ubicación, es necesario subir unas escaleras para cumplir el ritual con facilidad.

Por tanto, antes de acabar vuestro paseo, no olvidéis hacerlo. Si no sois de Girona, esta es una buena forma de garantizar vuestra próxima visita.
 Según dice la leyenda, alrededor del siglo XII en la calle Caldereros se encontraba "El Hostal de la Leona". Como reclamo para este establecimiento, empotrada en la pared, había una columna a la que trepaba una leona. Cualquiera que pasara por allí podía tocar el culo sin ninguna dificultad, acción que pronto se convirtió en una costumbre.

Iglesia de San Félix.


Tanto arraigó este gesto, que incluso a los que visitaban la ciudad se les recomendaba tocarle el culo de forma que, si así lo hacían, nunca abandonarían la ciudad o volverían con toda certeza. Con el paso del tiempo, la costumbre fue cambiando cuando, en lugar de tocar el culo, a alguien se le ocurrió besarlo, lo que se convirtió en la nueva tendencia al poco.

Finalmente, el hostal desapareció y la columna original se desplazó en el Museo de Arte de Girona en 1985, de la que se hizo una copia que se situó a los pies de la escalera de la iglesia de San Félix, un punto estratégico del casco antiguo de Girona.