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6 de octubre de 2015

BARCINO COLONIA ROMANA, DE LUIS CONDE MORAGUES, CAPITULO Nº 17º, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...6-10-2015...!!!

Población y consumo de agua en Barcino 


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La población de Barcino intra-muros

 Morera Llauradó da para Tarraco en el siglo I una población de 40.000 habitantes para una extensión de 30 hectáreas dentro de las murallas (Morera, 1985). Cesaraugusta con 50 hectáreas se considera con 20 000 habitantes por Blázquez. De nuevo Blázquez estima que en Emérita Augusta con una extensión de unas 80 hectáreas recibía unos 35 000 m3 de agua - o sea lo suficiente para 35 000 personas (Blázquez, 1998-2000).

 En resumen: Hectáreas intra-muros - Habitantes estimados – Hab. por Ha (estimaciones en los Siglos I y II) 
Tarraco 30 40.000 1.330
 Ceasaraugusta 50 20.000 250 
Emerita Augusta 80 35.000 437
 Barcino 10 ¿2.000? ¿200?

Parece deducirse que la población de Barcino debiera haber sido sensiblemente más alta en esta época. Antes de las crisis reiteradas de los siglos III al IX, no se conoce ninguna razón diferencial que justifique una muy baja densidad de población en Barcino intra muros. Por lo menos, unos 300 habitantes por hectárea (intra muros), estaría más cerca de lo usual desde el siglo I hasta mediados del siglo III.



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Y del segundo acueducto de gran capacidad a principios del siglo II, cabe deducir que la población total de Barcinona, intra-muros y además extra-muros, creció mucho durante el siglo I y era ya importante en el siglo II d.C. Se puede partir del dato, de por sí muy alto, de un consumo de 1000 litros por habitante y día en Roma según Frontinus (Evans, 1993; Deane et al., 2001; Aranda, 2006). Usando agua de solo uno de sus acueductos, con el altísimo nivel de consumo de Roma, correspondería a una población posible en el pomerium y el ager más inmediato de Barcino cercana a unos 15.000 habitantes. Pudiera ser menor, de no usarse toda la capacidad disponible. Pero también pudiera ser muy superior, de no ser el consumo tan exagerado como en Roma. Es una cifra que desborda ampliamente a las estimaciones tradicionales de población, aunque sea solo un valor indicativo. Sabemos que los suburbios del cuadrante noroeste fueron en gran manera amortizados a principios del siglo IV (Busquets et al., 2009; Triay, 2012). Es cuando el área próxima a la muralla fue despejada para potenciar las defensas de la ciudad y se refuerza la muralla tras las incursiones de fines del siglo III (Ravotto, 2014). Y curiosamente el acueducto al poniente aparece obturado a la entrada de la torre de la muralla tardo-antigua a fines de este siglo. 
Excavaciones en el Pati Llimona, termas.

La desaparición del suburbio noroeste de la ciudad por razones defensivas (Conde, 2011) puede coincidir con la aparente cancelación de su principal suministro de agua. Otras termas públicas suburbanas del siglo I d.C. se excavaron hace muy poco en Regomir 6, 
casi en la otra punta de Barcino. Son las termas del puerto.- Antes de las de la plaza de San Miguel, serían alimentadas desde el primer acueducto .

Se han localizado otras termas privadas o balnea en domus de fecha bajo-imperial. Las instalaciones de lavado y tintorería de tejidos (intra-muros) se pueden fechar en el siglo II d.C. Cronología que ha sido confirmada a partir del estudio del material del vertedero anexo al vial próximo. Desde fines del siglo I hay evidencia de que el caudal ya con los dos acueductos era ampliamente suficiente para poder alimentar, al menos, dos termas, y una tintorería (actividades que se pueden considerar domésticas). Además de atender a la población y su consumo. La fábrica de salazones y la fabricación de ánforas son del siglo III o posteriores (Beltrán de Heredia et al., 2001). Tintorería, salazones y alfarería son industrias que consumen mucha agua. ¿Evidencian un cambio de carácter de la ciudad, de residencial a industrial, desde fines del siglo III? A lo largo ya de los siglos III y posteriores, quizás alguna vez en el verano, por falta de caudal en el río Besós, con solo el acueducto del Besós superviviente no bastase para todo. Es muy probable que parte de los suburbios, los más lejanos, así como el resto del territorium, extrajesen el agua de fuentes naturales o de las canalizaciones de los acueductos aguas arriba. La impresión es que la población en el Barcelonés era relativamente densa. Todo ello nos lleva a apoyar como muy probable, sin poderse demostrar, la hipótesis de que un primer acueducto alimentaba a una población reducida pero creciente durante el siglo I. Y otro gran acueducto suministró agua a la población ya considerable en los siglos II y III, dentro y fuera del recinto amurallado de Barcino, en línea con tantos otros indicios arqueológicos e históricos.


El fin de los acueductos de Barcino
Curso del Rec Comtal por la Barcelona actual según Pere Conillera i Vives en L'aigua de Montcada

 A mediados del siglo III (+/- en el 267 d.C.) unos incursores germánicos, desbordan las defensas en el Rin, devastan Francia, el norte de Italia y España y atacan Barcino. La ciudad es saqueada como muchas otras en la Gallia e Hispania. Entre ellas Gerunda, Tarraco y Baetulo. Las termas de la plaza de Sant Miquel fueron destruidas (Udina, Garrut, 1963)24. A este episodio le siguen unos 10 años de desórdenes sociales, saqueos y destrucciones por todo el Imperio occidental. La confusión producida en Barcino se evidencia en los cambios urbanísticos tras el ataque. Se produce una enérgica reacción para mejorar las defensas de la ciudad (Ravotto, 2014). Al poco, esta crisis conduce también a las drásticas reformas de Diocleciano para la defensa del Imperio. La mejora de la muralla exterior de la ciudad y la construcción de sus numerosas y robustas torres en opus cuadratum se plantea como una necesidad excepcional, sacrificándose para la cimentación o relleno de las torres y los lienzos reforzados y re-elevados, una gran cantidad de esculturas, lápidas y piedras diversas de las necrópolis de Barcino. Como en muchas otras ciudades, también se arrasa en el exterior del recinto amurallado, a toda construcción que pudiera obstaculizar la defensa. Los suburbios más inmediatos a la muralla desaparecen a fines del siglo III (Belmonte, 2008; Busquets, Pastor, 2005; Busquets et al. 2009; Triay, 2012). Las excavaciones en curso (en el 2015) al pie de la muralla al sudeste de la ciudad lo confirman (en la calle Sostinent Navarro). Todos los datos arqueológicos indican que este punto de inflexión ocurre a fines del siglo III y durante el siglo IV. 24 Se ha propuesto que la construcción de la primera iglesia de Sant Miquel, en la plaza del mismo nombre, sobre las ruinas de las termas del siglo I, ocurre durante el reinado de Teodosio I a finales del siglo IV (Román Punzón, 2007: 169-195). Eran aquellas termas construidas por Lucio Minicii entonces ya abandonadas tras las destrucciones de fines del siglo III.

  

Muchos de los acueductos romanos en Europa dejaron de funcionar en la Antigüedad Tardía después de las destrucciones de fines del siglo III. Pero ciertamente no todos los acueductos dejaron de funcionar por las invasiones germánicas. Por ejemplo los de Lyon siguieron funcionando.Autores diversos especulan que los invasores cortaban el suministro de agua al asediar una ciudad, como su primera acción hostil, sin duda la más fácil e impactante. Quizás con un daño ya irreparable al sistema. Aunque interrumpir el suministro de agua a una ciudad sitiada se podría hacer con gran facilidad sin provocar un daño permanente a la instalación. Pudiera bastar con cegar los canales aguas arriba, con piedras y tierra. En Barcino, en el siglo V o VI, se construyen otras nuevas termas (del conjunto episcopal) debajo de la plaza del Rey. Y los acueductos eran necesarios para tener agua corriente y abundante en la altura de las termas. Pasadas las incursiones y desórdenes de fines del siglo III, ya restablecida una relativa paz, sabemos que, al menos, un acueducto estaba todavía en operación (Beltrán de Heredia, Rodà de Llanza, Ripoll, et al., 2001: 102). 
http://totbarcelona.blogspot.com.es/2011/08/y-el-acueducto-de-ciudad-meridiana.html
La evidencia, arqueológica y documental, es que la ciudad se recupera finalmente y sigue usando los modos romanos en cuanto al considerable consumo de agua (no solo las termas, también la tintorería, y la fábrica de salazones y de garum cercanas) lo que confirma de nuevo que algún acueducto siguió funcionando (Beltrán de Heredia, Rodà de Llanza, Ripoll, et al., 2001). Como se ha citado, si se analiza la figura III-3 puede verse que los gruesos sillares del opus cuadratum de la torre de la muralla tardo-antigua obstruyen el paso de agua por la parte superior del acueducto de la derecha (de poniente)25. Se ha deducido anteriormente que durante el refuerzo de las murallas y la construcción de la torre, a consecuencia del desastre de fines del siglo III, el acueducto de poniente o de Collserola era inservible o innecesario. En cambio, la misma figura III-3 indica que el acueducto de del levante o del Besos sí podía seguir en funciones. En el siglo IV, Barcelona

25 Véase por encima de la pequeña capilla medieval sobre el pilar empotrado en la torre del acueducto de poniente (a la derecha en la figura).Se percibe como la ciudad importante que será en la Antigüedad Tardía (Beltrán de Heredia, Rodà de Llanza, Ripoll, et al., 2001: 100). Se inicia la construcción del nuevo conjunto episcopal de Barcino a principios del siglo V. Como en otras ciudades de la época el conjunto episcopal se convertirá en el centro de la vida de la ciudad, sustituyendo al forum. 

A juzgar por los niveles de circulación viaria establecidos en la zona, la construcción del nuevo conjunto termal de la Plaza del Rey, cercano al nuevo conjunto episcopal (arriano) se puede situar a partir del siglo V d.C. Estas termas en el conjunto episcopal, construidas en la Antigüedad Tardía, disponían de sistemas de entrada y evacuación de agua, aunque se produjo un cambio de dirección a la hora de ir a buscar los desagües generales. En este caso las termas debieron verter en la cloaca principal del cardo máximo. El agua llegaba a la piscina a través de una conducción de plomo, cuyo negativo en la argamasa se ha conservado. De estas termas bajo la plaza del Rey apenas nos queda la piscina del frigidarium, unos muros de una estancia contigua y otras estructuras en parte desmontadas, en las que se localizaba el umbral de una obertura de comunicación. Dadas las dimensiones de la piscina siempre se ha mantenido que la instalación termal era de carácter público. (Son las terceras termas públicas de las que se ha encontrado noticia en Barcelona.) Consta que durante la Antigüedad Tardía el poder episcopal se hizo cargo del mantenimiento de las piscinas públicas en diversas ciudades italianas. En el mundo romano, era en las termas públicas donde se encontraban los próceres y los ciudadanos, se debatían los acontecimientos, los negocios y la vida de la ciudad. Asuntos que a fines del siglo V, tras Teodosio, pasan de los magistrados a la autoridad de los obispos. Sin embargo estas termas ya no son el centro de la vida cívica en una ciudad cristiana. Deben entenderse como una contribución más de la autoridad episcopal a bienestar cívico- Uno de los fenómenos señalados al hablar de crisis y debilitamiento económico de una ciudad es el abandono o la desaparición del sistema público de abastecimiento de agua y de la red de alcantarillado. 

Pero en Barcino, durante el siglo IV, se llevan a cabo reformas en los sistemas de evacuación tales como la renovación de la cloaca del cardo minor (Beltrán de Heredia, Rodà de Llanza, Ripoll, et al., 2001: 101). A pesar del abandono por razones defensivas de los suburbios extra-muros más próximos, la ciudad intra-muros no muestra graves signos de decadencia. Hay evidencias de alteraciones e intrusiones de edificios en la red viaria intra-muros a partir del siglo VI d.C. Y la alteración de la red viaria siempre comporta cambios en la red de saneamiento urbano. Trabajos que se han detectado arqueológicamente. Pero a finales del siglo VI los sedimentos han elevado el nivel del suelo en la ciudad casi un metro y debía ya ser muy difícil mantener la antigua red de saneamiento (Beltrán de Heredia, Rodà de Llanza, Ripoll, et al., 2001: 102).

 En el siglo VII la peste se enseñorea del occidente europeo y la demografía se hunde. En las ciudades europeas muchas casas se derrumban. Y la ciudad de Barcino se llena de huertos intra-muros. La ciudad pactó con los invasores islámicos a principios del siglo VIII, no sufriendo entonces destrucción evidente. La opinión predominante es que en esta primera época musulmana la deprimida vida cotidiana de los habitantes de Barcelona y otras ciudades peninsulares apenas sufre cambios. Los dominadores árabes apreciaban disponer de baños públicos y esto pudiera ser un indicio de una relativa abundancia de agua y por ende de la conservación del sistema de suministro de agua y del acueducto superviviente en la Barcinona de la Antigüedad Tardía. Una conservación que era cara y compleja. Pero agua para el consumo doméstico no faltaría. Hay multitud de pozos relativamente profundos en Barcinona, aunque la gran mayoría no se han podido datar. El más antiguo de los pozos en Barcinona, excavado y datado hasta el momento, es del siglo VIII. El siglo IX es particularmente dramático. La ciudad es asediada y cae en manos de los francos en el año 801 d.C. Pero es atacada de nuevo por los musulmanes en el 827, sin éxito. En el 852 la ciudad es tomada y toda el área es asolada y destruida por Abd el Karim ibn Mugith. Es de nuevo atacada en el 861. Y de nuevo por Lop ibn Muhammad ibn Lop, el wali de Lérida en el año 897. La frontera está a unas pocas decenas de kilómetros. No se ha podido encontrar confirmación, pero Abd el Karim ibn Mugith pudiera ser el responsable de graves daños al último acueducto, suficientes para que quedase irrecuperable. Estas eran rápidas razzias de castigo que eran dirigidas directamente a provocar la ruina económica del adversario. Una ruina lo más permanente posible. 
Barcelona acueducto romano en el parque del Clot

Una posible motivación para derribar los vulnerables arcos de los acueductos. Es por tanto muy razonable buscar en estos episodios el fin del último de los acueductos romanos de Barcino. Miró y Orengo coinciden en situar alrededor del siglo IX y X la destrucción de este último acueducto romano ( 2010). Destruidas las arcadas del acueducto superviviente, es el conde Miró (947-966) el que reorganiza y reconstruye la acequia que acercaba el agua desde Montcada - el Rec Comptal - recuperando en el Pla de Barcelona los restos, a nivel del suelo, de la canalización procedente del Besós.
http://mtvo-bcn.blogspot.com.es/2011/07/el-rec-comtal.html

 Poco más tarde, en el año 985, Almanzor conquista Barcelona, la arrasa y la quema. Arden los archivos documentales, mata o se lleva gran parte de la población como esclavos y asola durante meses la comarca destruyendo todo a su paso. Si algo quedaba del sistema de los acueductos es fácil que fuera de nuevo arrasado. Cuando ha pasado el huracán de Almanzor, Barcelona empieza a renacer en el año 1000, con una nueva población. A no dudar durante los siglos IX y X ya no había posibilidades de reconstruir y asegurar el mantenimiento de los acueductos.

 Su funcionamiento dejaba de ser de ser fiable y tampoco era ya de interés. El baño público, y por tanto las termas, han dejado de ser una necesidad personal y cívica de la población urbana. Las cisternas y pozos urbanos de Barcelona (que abundan) podrían asegurar un suministro de agua suficiente y de forma segura. (Pero de muy escasa salubridad ya que los pozos se contaminaban por las fosas sépticas cercanas) Sabemos además que desde el siglo VII y hasta el siglo X, sea por las epidemias, la pobreza o la inseguridad, la población urbana en todo el Imperio occidental se reduce brutalmente y con ello el consumo de agua. Tras el año 1000, pese a la mejora económica y la nueva seguridad, restaurar muchos arcos del acueducto, solo para mantener el suministro del agua unos metros más alto, para así tener agua corriente a la altura de las calles de la antigua Barcino no tenía ya sentido. Dentro de la superficie amurallada del Mons Taber, el suelo ha subido un par de metros y quedaba más alto que los canales del acueducto. Se hubiera tenido que reconstruir, elevando todo el sistema, desde la captación en el Besós. Con ello la parte menos vulnerable del antiguo sistema de abastecimiento a Barcino, los canales y acequias procedentes del Besós en la superficie de los terrenos cercanos a la ciudad, se transforman y amplían Y se dedican a nuevos usos. Serán en la Edad Media unas canalizaciones destinadas al regadío y a mover molinos, todo ello situado a menor altura. Y a alimentar el nuevo arrabal de la Ribera, casi a nivel del Mar, muy populoso, muy rico e industrializado. Estos serían, como es sabido, los empleos del Rec Comptal que según la tradición había restaurado el conde Miró a mediados del siglo X. El Merdançar se desvía hacia el norte. Con ambas medidas los alrededores al este de la ciudad, dejaron de quedar empantanados por el agua que se vertía libremente. La ciudad puede entonces expandirse rápidamente. El nuevo Arrabal del Mar está a muy escasa altura sobre el nivel del mar. Duran Sampere (1972) señala un documento del año 1017 que nostálgicamente evoca que “por aquellos arcos, viejos ya y en tan mal estado, había corrido el agua”.




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©Luis Conde Moragues. Todos los derechos reservados.
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ISBN: 978-84-943862-1-3



Permiso del autor, palabras textuales:


Yo no tengo un interés económico sobre mis trabajos arqueológicos e históricos . Solo busco que mis hipótesis sobre nuestra ciudad lleven a acciones de las instituciones responsables. Adoro a esta ciudad. Puedes copiar y dar difusión a mis teorías. Más aún si puedes darles más audiencia.
El problema es que si bien yo he recibido mucho soporte, y creo que la evidencia es muy fuerte, esta es poco tangible.
Pero la silueta de la elipse esta allá desde hace 1700 años. Y probablemente estará muchos años más pidiendo una explicación.

Lo mejor es que las ideas (que critico) que se publican sobre la Barcelona romana no son creíbles ni se pueden soportar científicamente. Pero Barcino es un gran negocio para muchos profesionales.  Para estos, tu amigo es en realidad un estorbo, o peor aún un aficionado.










4 comentarios:

Miquel dijo...

Muy agradecido Sr Moragues por citar las fotos. Sigo desde la página de MTRINIDAD todas sus entradas con máximo interés.
Un saludo a los dos, a Ud y a MTRINIDAD que hace posible sus excelentes entradas.
Salut

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Hola querido Miquel, las fotos las pongo yo y tu enlace.
Ya que el libro de Lluis Conde Moragues, dispone de muy pocas fotos y yo, según el tema las añado.
Pero él verá tu comentario, aunque él, no escribe comentarios, solo por mail y en privado, se pondrá contento.
Muchas gracias, y un beso grande, como tú.

Miquel dijo...

Hay, por si fuera de tu interés, o del Sr Moragues, Tres acueductos del cual tengo entradas en Tot. El de Torre Baró, el de Can Cuias y el de Meridiana
Si por aquellas te fuera, o le fuera al Sr Moragues, interés en poseerlas, las buscaría y os las enviaría todas.
Cap problema. Mis fotos son tuyas.
Un abrazo
salut.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Sí, estimado Miquel, es de mi interés.
El tema va en este momento de acueductos.
Muchas gracias por tu interés, un beso.