http://mtvo-bcn.blogspot.com.es/

28 de octubre de 2015

BARCINO COLONIA ROMANA, DE LUIS CONDE MORAGUES, CAPITULO Nº 21º, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...28-10-2015...!!!

El aforo del anfiteatro y la demografía
de Barcino
El anfiteatro de Barcino pudo estar en la actual plaza del Pi, según la hipótesis de Luís Conde Google Earth / Luis Conde

Este supuesto anfiteatro de Barcino tendría capacidad para más de 10.000 personas. Parecería un equipamiento demasiado grande, si solo se le comparase con las dimensiones (10 hectáreas) y con la posible demografía del interior de su recinto amurallado (del orden de 2000 personas). Sin embargo, en Toletum, con un recinto amurallado aun menor (7 hectáreas), se conocen su teatro y circo, de dimensiones considerables (Velázquez, Ripoll, 2000: 533; Sánchez Palencia, 2001).
Por el contrario, la silueta del anfiteatro está realmente proporcionada cuando se la compara con las dimensiones del forum y el templo, según los más recientes planos de Barcino publicado por el Museu d’Historia de la Ciutat de Barcelona29. El reducido recinto amurallado pudiera no ser el punto de partida adecuado para estimar la población total de Barcino, intramuros y extramuros, en los siglos I a III d.C. Desde su fundación en el siglo I a.C, las murallas de Barcino quedaron limitadas por las 10 hectáreas disponibles en la plataforma superior del Mons Taber (Pallarés, 1969). Debido al crecimiento experimentado durante los siglos siguientes, las primeras murallas pasaron a ser un elemento no representativo de la demografía de la ciudad.
Es bien conocido que durante el Imperio las ciudades romanas se extendieron extramuros en grandes suburbios. El reciente hallazgo de esta silueta de un anfiteatro, los datos sobre los acueductos que hemos tratado, la importancia de las murallas y el puerto, la evidencia de un templo realmente considerable, de las domus, de las inscripciones y esculturas, etc. acentúan la importancia del estudio de los suburbios de la Barcino imperial y de la densidad de población de su territorium que, sin darse datos concretos

29 La más reciente interpretación de los restos del templo aumenta sensiblemente las dimensiones del templo (Orengo, Cortés, 2014)anteriormente ya se habían estimado elevadas (Taradell, 1977: 93-97; Carreras, 1995-6: 59-82; Puig, 2009: 1-17).


La localización a lo largo del último siglo de numerosas y importantes villas romanas muy cercanas a Barcino confirma que su entorno estaba intensamente poblado.

La construcción y el fin del posible anfiteatro

Los teatros, de origen helénico, se popularizan en Roma en época republicana. Sus hemiciclos son por lo general más antiguos que los anfiteatros.
Los primeros anfiteatros se construyen en Italia durante el siglo I a.C. Pero la gran mayoría de los anfiteatros romanos en las provincias son construidos durante el Imperio, en el siglo I d.C. Se podría estimar que el anfiteatro de Barcino fuese erigido a fines del siglo I d.C, en paralelo con la construcción de los anfiteatros de otras ciudades. Tal como se ha apuntado anteriormente, esta datación sería concordante con la construcción de la vía y necrópolis que pasa por la plaza de la Vila de Madrid, para orillar después el anfiteatro. Necrópolis que es del siglo I d.C. al siglo IV.

La desaparición del anfiteatro de Barcino está probablemente relacionada con su escasa distancia a las murallas. Golvin, Landes y Pinon observan que en la Gallia, tras las incursiones y desórdenes de fines del siglo III, las áreas demasiado próximas a las murallas fueron despejadas de edificaciones y estructuras que pudieran servir de refugio para unos eventuales sitiadores (Golvin, Landes, 1990: 106; Pinon, 1990). Decía Pinon: “El caso de los anfiteatros cercanos a las murallas del Bajo Imperio es desconcertante. ¿Cómo aceptar la presencia de un bastión potencial próximo, como en Rouen y sobre todo a Bourges o Lucques? Hay que suponer que en estos casos una buena parte de sus materiales ya había sido empleada en la muralla, lo que hacía al anfiteatro más inofensivo, (menos ofensivo). Es por lo tanto lógico, no solo por razones militares sino prácticas, que los monumentos más cercanos a las murallas se utilizasen como la cantera preferida”30.

30 Le cas des amphitéàtres restés proches des enceintes du Bas Empire est troublant. Comment accepter la présence d’un bastion potentiel à proximité d’un rempart, comme à Rouen et surtout à Bourges ou Lucques? Il faut supposer que dans ce cas une bonne partie des materiaux avait déjà été réemployée dans l’enceinte, ce que rendait l’amphitéàtre plus inoffensif (moins offensif). Il semble d’ailleurs logique, pour des non seullement raisons

Esta circunstancia afectó a diversos anfiteatros extra-muros. Sus materiales constructivos fueron entonces reutilizados para el refuerzo de las murallas, como en Rouen, Bourges, Lucques y Metz. En Tours parte del anfiteatro se incorporó a su circuito de murallas (Salmon, 1857: 216-227). En Frejús el anfiteatro estaba extra muros casi adosado a la muralla. En Nîmes y en Arlés se ha conservado la mayor parte del anfiteatro (intra muros), porque fue integrado en la muralla. En Gerunda (Gerona) la muralla es reforzada a fines del siglo III con materiales procedentes de edificios extra muros no determinados (Canal, J., Canal, E., Nolla, Sagrera, 2010: 36-37).

 El anfiteatro de Tarraco, en parte excavado debajo del promontorio donde se elevan las murallas, no representaba una amenaza para la defensa de la ciudad y se ha conservado parcialmente. Metz sacrificó los dos niveles superiores de su anfiteatro, muy cercano a las murallas. Todos estos edificios estaban extra muros y muy cerca de una puerta de la muralla. En Verona se construye una extensión del recinto amurallado para introducir al anfiteatro dentro de la ciudad, Aventicum (Avenches) es abandonado, toda la ciudad, incluido el anfiteatro, servirá de cantera para la construcción de una nueva ciudad-fortaleza (Bögli, 1984).

Decía Isabel Rodà: “parece imprescindible la redefinición del territorio próximo que circunda la muralla (de Barcino), con el desmontaje sistemático de edificios o bien de áreas de necrópolis, no sabemos si por necesidades de obtener materiales constructivos, o bien para ofrecer un campo libre de obstáculos” (Puig, Rodà, 2007: 617).

En los alrededores del posible anfiteatro de Barcino, los sondeos arqueológicos evidencian construcciones e intensa actividad urbana hasta el siglo IV. Esta actividad decae bruscamente durante este siglo. Las intervenciones arqueológicas y los documentos muestran que en adelante, hasta el siglo XIII, la mayor parte de este espacio estuvo ocupado por campos y huertos (Busquets, Pastor, 2005: 119). Esto permite proponer una eliminación sistemática, desde fines del siglo III, de toda clase de
-------------------------------
militaires mais practiques, que les monuments plus proches des enceintes aient été utilisées comme carrière de preference” (Pinon, en Golvin, Landes, 1 0: 106).
-----------------------------------------------------

Construcciones en el exterior inmediato al recinto amurallado de Barcino, con la consiguiente recuperación de sus materiales constructivos en la muralla (Ravotto, 2014). Hasta principios del siglo X, en una zona un poco más alejada de la muralla, más al norte, en lo que será la Vil∙lanova dels Arcs Vells, solo se detectan muchos silos y restos de hogares, testimoniando una ocupación muy ocasional, principalmente agrícola (Triay, 2012: 120). En el suburbio sudoeste en contacto con la muralla, la secuencia arqueológica se inicia el siglo I d.C. y se interrumpe al llegar al siglo IV d.C. (Belmonte, 2008).

El rechazo cristiano a los juegos de anfiteatros y a los teatros crece en el siglo IV. Pero en Occidente, durante este siglo, todavía persiste un notable apoyo popular a juegos y teatros (Soler, Thelamon, 2008: 71-77).

Peter Brown, señala que durante el siglo III, “en muchas provincias del occidente, las prioridades en la construcción pública cambiaron en una dirección muy significativa. En muchas partes de Francia y España las murallas reemplazan teatros, termas y templos como los edificios públicos construidos por excelencia” (2012; 10-11).


Indicios arqueológicos del anfiteatro
de Barcino
Solo hay registradas tres intervenciones con suficiente profundidad y extensión en el área de este supuesto anfiteatro. En todos los casos se pusieron de manifiesto estructuras que por su morfología, estratigrafía, posición y orientación serían de esperar en el anfiteatro. Pero en su momento, las evidencias materiales no se pudieron identificar con un anfiteatro, porque no podía sospecharse su existencia.
Las intervenciones del año 2007 en la iglesia de Santa Maria del Pi.

En abril y mayo del año 2007 la Direcciò General de Patrimoni del Govern Catalá lleva a cabo dos catas arqueológicas en las puertas exteriores de la iglesia de Santa Maria del Pi. El portal del Avemaría que se abre hacia el nordeste en la plaza de Sant Josep Oriol y el portal principal que da a la plaza del Pi al noroeste de la iglesia. Según dice la memoria provisional de la intervención, los objetivos eran: “analizar la cimentación del edificio, la caracterización de los materiales constructivos, la investigación geotécnica del terreno en el que se encuentra la iglesia y la recopilación de información histórica” (Miquel, 2010).

La cata nº 1, realizada en la puerta del Avemaría que da a la plaza de Sant Josep Oriol, por tanto dentro del óvalo de las supuestas Arenes, tuvo una superficie de unos doce metros cuadrados.

Según la memoria de la intervención, esta excavación arqueológica revela elementos de una cámara funeraria expoliada. Bajo un arco de mampostería (la UE 105 según la documentación) y entre paredes que se datan del siglo XVII, se encontró una gran abundancia de huesos humanos en desconexión anatómica, con fragmentos cerámicos muy mezclados y datados desde el siglo I al XVII. Este estrato tiene una potencia de 0,85 m. Es, evidentemente, el resultado de rellenar la cavidad de la cámara funeraria con restos de tumbas y tierras del entorno. Probablemente se trata de un osario. Los estratos inferiores contienen material cerámico fechado entre los siglos II al V.

Y en el fondo de la cata, a dos metros de profundidad, se halla una tumba femenina (en conexión anatómica, pero sin las extremidades inferiores), desprovista de ofrendas y de estructuras funerarias. La tumba se data en el siglo V por algunos fragmentos de cerámica. Pese a que no se habían agotado los estratos arqueológicos, se profundiza poco más, solo hasta 2,10 m, para no arriesgar la cimentación del edificio gótico.

Para este estudio es particularmente interesante la unidad estratigráfica UE 103. Se trata de un fragmento de una bóveda de piedra a pocos centímetros debajo del pavimento de la puerta del Avemaria de la iglesia gótica. Esta bóveda ya estaba rota, o fue cortada, antes o durante el siglo XIV (fig. IIII-5). Solo así era posible la apertura y el pavimentado de esta puerta de la iglesia gótica.

La bóveda de piedra (UE 103) emerge del cimiento de un contrafuerte de la iglesia, sin poderse ver donde se apoya. Para los objetivos de la excavación antes citados, no resultaba muy relevante una datación estratigráfica más precisa de esta bóveda. Por otro lado, era crítico para la estabilidad de la iglesia no extraer materiales de las estructuras relacionadas con la bóveda, porque forman parte de los cimientos de la obra. Y esto hubiese sido necesario para conocer los apoyos inferiores o laterales de esta bóveda.
En la memoria de la excavación se sugiere que tal bóveda de piedra actuase como un arco de descarga (Miquel, 2010: 30). Pero esta interpretación parece poco probable. Una bóveda fracturada no aporta solidez a una cimentación. Si se hubiese considerado necesario afianzar mejor los cimientos de la iglesia, hubiera resultado siempre mucho más eficaz y económico construir un sólido muro en este lugar.
La probable ubicación del anfiteatro da pie a reconsiderar bajo otro punto de vista este fragmento de bóveda. Se considera entonces a la UE 103 como un resto de otra estructura arquitectónica anterior al siglo XIV,cuando se construyó la iglesia gótica. Se propone que el espacio bajo esta bóveda fuese probablemente transitable, que la bóveda seguía el perfil de un único segmento circular y que, como sugieren los dibujos estratigráficos de la excavación, era una bóveda peraltada. Estas suposiciones concuerdan, de la forma más simple posible, con lo poco que se ha conservado.

Figura IIII- 5. La bóveda (UE 103) en la cata 1. De la memoria de la intervención arqueológica de Mayo del 2007 en el portal del Avemaria de la iglesia de Santa Maria del Pi. Croquis a partir del dibujo original de Miquel (2010)

La orientación oblicua de la abertura de la bóveda, de suroeste a nordeste: y su posición, bajo la cavea del hipotético anfiteatro, aproximadamente apuntando hacia la arena sugieren que pudiera tratarse de un fragmento de esta estructura31. También es sugerente la orientación del esqueleto hallado, con la cabeza hacia el interior de la iglesia gótica (fig. IIII-7).
31 Se ha comprobado que las estructuras radiales de los anfiteatros no siguen siempre el mismo patrón en la convergencia de los soportes de la cavea.


Extrapolando la curva de lo que resta de la bóveda, se estima entonces que tendría al menos 2,5 metros de ancho y 2,5 metros de altura (posiblemente más). Esto llevaría a un suelo y cimientos para esta estructura muy por debajo del nivel explorado arqueológicamente y cercano a la cota del pavimento en el yacimiento cercano de la plaza de la Vila de Madrid. Se llegaría lógicamente a estratos anteriores al siglo V32.

La cata nº 2 de esta intervención puso de manifiesto una inscripción romana reconvertida en altar. Testimonio de la probable existencia cercana de una iglesia paleocristiana desconocida (fig. IIII-6).

Figura IIII-6 Inscripción epigráfica hallada en la cata 2 de la intervención arqueológica del año 2007 en la iglesia de Santa Maria del Pi (Miquel, 2010). Posiblemente reutilizado como altar cristiano; con su loculi para reliquias en la parte superior (Ripoll, Chavarría, 2005: 29-47; Beltrán de Heredia, 2010: 44).

32 Puede estimarse que durante la excavación de esta plaza en 1956, el pavimento de la vía romana estaba a unos 3 metros bajo el nivel actual del suelo (Beltrán de Heredia, 2007, 50, ver la figura 35). Equivale a unos 5 m snm.




http://www.todostuslibros.com/libros/barcino_978-84-943862-1-3 



©Luis Conde Moragues. Todos los derechos reservados.
Barcelona, B-6416-09; B-3449-14
Depósito legal: B 11865-2015
ISBN: 978-84-943862-1-3



Permiso del autor, palabras textuales:


Yo no tengo un interés económico sobre mis trabajos arqueológicos e históricos . Solo busco que mis hipótesis sobre nuestra ciudad lleven a acciones de las instituciones responsables. Adoro a esta ciudad. Puedes copiar y dar difusión a mis teorías. Más aún si puedes darles más audiencia.
El problema es que si bien yo he recibido mucho soporte, y creo que la evidencia es muy fuerte, esta es poco tangible.
Pero la silueta de la elipse esta allá desde hace 1700 años. Y probablemente estará muchos años más pidiendo una explicación.

Lo mejor es que las ideas (que critico) que se publican sobre la Barcelona romana no son creíbles ni se pueden soportar científicamente. Pero Barcino es un gran negocio para muchos profesionales.  Para estos, tu amigo es en realidad un estorbo, o peor aún un aficionado.

4 comentarios:

Miquel dijo...

Que interesante lo de Santa María del Pi..
Gracias

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Pues queda lo más interesante todavía.
Muchas gracias querido Miquel, como siempre y bon dia.
Besos.

Lorente P. dijo...

Bonitas fotos ,Un besico

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Lo más importante es el contenido.
Muchas gracias y otro besico.