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15 de septiembre de 2015

BARCINO COLONIA ROMANA, DE LUIS CONDE MORAGUES, CAPITULO Nº 6º, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...15-09-2015...!!!


Muralles de les Drassanes de Barcelona, 1888. AutorJuli Vintró i Casallachs. AFCEC_VINTRO_A_0730


Los materiales utilizados en la construcción del lienzo exterior de la muralla tardo-antigua

La piedra arenisca procedente de las canteras de Montjüich predomina también en esta muralla tardo-antigua. 
arenisca y granito

Pero no pocos de los sillares de la muralla son de piedra de mejor calidad o de colores diferentes al ocre grisáceo de Montjüich. Son relativamente frecuentes sillares aislados, de procedencias más lejanas, probablemente de Begas (arenisca roja) o del Garraf (caliza blanca o grisácea) y por tanto más costosos. Estos son materiales interesantes para obtener efectos decorativos en edificios monumentales. Pero no tendrían justificación en una muralla defensiva, si no procediesen de la recuperación de los restos de otros edificios. Dentro de una aparente homogeneidad (opus quadratum), en los lienzos de las murallas coexisten sillares de muy diferentes dimensiones y materiales.. Estos muros son entonces de opus quadratum pseudoisodomos (figuras I-2 y I-3). La gran mayoría del material constructivo es evidentemente recuperado.

Para las escasas torres circulares es altamente improbable la recuperación de materiales con la curvatura adecuada. Así, los sillares usados en las paredes de estas torres circulares serían efectivamente tallados a medida, al pie de la cantera de Montjüich. Entonces deberían poseer una gran homogeneidad, tanto dimensional como en la calidad de la piedra. Es decir, los muros de las torres redondas debieran ser realmente de opus quadratum isodomos. Y es realmente así. En las tres torres redondas exentas existe una gran homogeneidad, en material y dimensiones (Figuras I-4 y I-5).

Por el uso incidental y costoso de materiales de canteras relativamente lejanas; o por la escasa homogeneidad en dimensiones de los bloques de los tramos rectilíneos comparados con los sillares de las torres redondas;por todo ello parece que una gran cantidad (posiblemente la gran mayoría) de los sillares de los tramos rectos de la muralla procedieron de la recuperación sistemática de material de otras grandes estructuras o edificios cercanos.
Esta conclusión debe matizarse ya que solo se conoce una parte, respetable pero escasa, de la muralla.
La evidencia arqueológica en otras ciudades, es que en los refuerzos de la muralla de los siglos III y IV, los monumentos intra-muros no fueron destruidos, serán reconvertidos para otros usos o se van degradando con el tiempo.
Pero según Pinón, en la antigüedad los anfiteatros extra-muros (Y de existir también otras grandes construcciones) serán usados como cantera tarde o temprano. Con mayor rapidez los más cercanos a la ciudad (en Domerge, Landes, Pailler, 1990: 103-128).
Este considerable expolio prosigue en los siglos V y VI, usándose entonces gran cantidad de material recuperado para el conjunto episcopal de Barcelona (Beltrán de Heredia, 2009).
Y esto ha dejado abierta una cuestión que hasta ahora no tenía respuesta ¿Qué posibles edificios, o que estructuras extra-muros, fueron utilizadas como cantera para la construcción de la muralla de Barcino? 


Esculturas, material arquitectónico e inscripciones honoríficas en el relleno de las torres Cuando los espacios interiores de las torres colindantes a la calle del Sostinent Navarro fueron excavados en la década de los ’50 y ’60 del siglo XX, fue una notable sorpresa el encontrar una gran cantidad de variado material arquitectónico, epigráfico y escultórico. Todo ello englobado en una argamasa muy dura. El relleno de las torres estaba formado no solo por piedras informes de origen diverso. Abundaban lápidas, cipos funerarios, frisos, columnas y capiteles. Más del 90 % de estos materiales era de arenisca de Montjüich. La interpretación actual es que, en su mayoría, este material procedía de las necrópolis. El forum pudiera haber sido también una fuente de esculturas y lápidas honoríficas, algunas de mármol (Balil, 1961a; Serra Ràfols, 1967).

Figura I-2. Sillares de caliza en el muro de opus quadratum pseudoisodomos de la calle de la Palla. Fotografías del autor.

Figura I-3. En la parte superior un sillar de gran tamaño de arenisca roja, posiblemente de Begas. Muro de opus quadratum pseudoisodomos. Calle de la Tapineria. Fotografía del autor.
Plaça Nova 
Plaça Nova.
Figuras I-4 y I-5. Torres semi-circulares de la muralla de Barcino en opus quadratum isodomos. Fotografías del autor.


EL MÁRMOL EN BARCINO

 El mármol aparece raramente en los materiales obtenidos de las excavaciones en Barcino. Por lo general se trata de esculturas y lápidas funerarias u honoríficas. La gran mayoría de los materiales de construcción hallados, con ornamento o sin, son de arenisca de Montjüich. Esto condiciona una visión casi espartana de la ciudad. Y esto puede no ser cierto. Para la construcción de la muralla hicieron falta cantidades ingentes de argamasa.

 Esta se obtiene apagando cal viva con agua, que a su vez se consigue calcinando piedra caliza. Hay diversas canteras de caliza, más cerca o más lejos de la ciudad. Pero la fuente más próxima de caliza (y de excelente calidad) hubieran sido sin duda columnas, frisos, capiteles y losas de mármol de los monumentos de la ciudad. De estos solo han quedado algunos fragmentos monumentales, pero muy aislados y extremadamente escasos (Garrido, 2013). ¿A dónde ha ido a parar el material faltante? Posiblemente a la argamasa, en la muralla o en otras construcciones.


http://www.todostuslibros.com/libros/barcino_978-84-943862-1-3 



©Luis Conde Moragues. Todos los derechos reservados.
Barcelona, B-6416-09; B-3449-14
Depósito legal: B 11865-2015
ISBN: 978-84-943862-1-3



Permiso del autor, palabras textuales:


Yo no tengo un interés económico sobre mis trabajos arqueológicos e históricos . Solo busco que mis hipótesis sobre nuestra ciudad lleven a acciones de las instituciones responsables. Adoro a esta ciudad. Puedes copiar y dar difusión a mis teorías. Más aún si puedes darles más audiencia.
El problema es que si bien yo he recibido mucho soporte, y creo que la evidencia es muy fuerte, esta es poco tangible.
Pero la silueta de la elipse esta allá desde hace 1700 años. Y probablemente estará muchos años más pidiendo una explicación.

Lo mejor es que las ideas (que critico) que se publican sobre la Barcelona romana no son creíbles ni se pueden soportar científicamente. Pero Barcino es un gran negocio para muchos profesionales.  Para estos, tu amigo es en realidad un estorbo, o peor aún un aficionado.

2 comentarios:

Miquel dijo...

Me ha llamado la atención esa farola de 1888, la primera foto. Creo que es sensacional, y se del establecimiento que tiene una en la trastienda ¡¡¡
Un beso
Gracias por el trampantojo

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Bon dia Miquel,es muy bonita esa foto.
Me gustaria verla.
Muchas gracias y un abrazo.