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12 de septiembre de 2015

BARCINO COLONIA ROMANA, DE LUIS CONDE MORAGUES, CAPITULO Nº 3º, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...12-09-2015...!!!


Actualmente paterna es lo oficialmente reconocido, aceptándose que, directa o indirectamente, Augusto fuese el fundador de la colonia (aunque pudiera haber sido realmente Julio Cesar, o algunos patricios romanos relacionados con el comercio marítimo). La epigrafía encontrada hasta la fecha de otras coloniae tardo-republicanas, dentro del ámbito occidental del mundo romano, indica que dicha filiación con Augusto resulta más probable cuánto más cerca se admite que la fundación está del 27 a.C. que es cuando Octavio es reconocido como Augusto por el Senado. La Colonia Iulia Paterna Arelate Sextanorum (46 a.C., actual Arlés) y la Colonia Iulia Paterna Claudia Decumanorum Narbo Martius (46 a.C., actual Narbona), creadas durante la campaña gala de Cayo Julio César, muestran una vinculación evidente con su conquistador o fundador. También ha sido objeto de especulación el significado de la “A” en las inscripciones, aceptándose ahora que se referiría a Augusto. El Puente del Diablo en Martorell sobre el Llobregat (reconstrucción gótica, hecha en 1289, de un puente romano) es parte de la Vía Augusta. En sus estribos aparecen ladrillos sellados con los numerales de las legiones X Gemina, IV Macedonica y VI Victrix. Fueron estas las legiones que también construyeron el puerto romano de Cesaraugusta (Zaragoza) durante las campañas de Augusto. Consta documentalmente en las Notitia Dignitatum4, que en el año 27 a. C., la Legio X Gemina fue trasladada a la Hispania Tarraconensis para participar en las guerras contra cántabros, astures y galaicos. Y que los soldados de la unidad colaboraron en la construcción del citado puente de Martorell en la Vía Augusta, hacia la Gallia Narbonensis e Italia. También estas legiones proporcionaron personal para realizar tareas de escolta y de apoyo administrativo a las órdenes de sus respectivos gobernadores, integrados dentro de sus officcia. Dichos indicios y conjeturas, justifican las hipótesis que pueden explicar el, controvertido, aunque generalmente aceptado, apelativo de Colonia Iulia Augusta Faventia Paterna Barcino para Barcelona. 

Los indicios son coherentes con la consagración de la colonia en la época de Augusto Y por tanto con la construcción de la muralla augustea sobre el Mons Taber dominando a un puerto. 

Un puerto romano que siempre se había dado por supuesto, pero del cual no se habían reconocido señales concretas hasta hace pocos años. Estos diversos antecedentes sugieren una creación paso a paso y con diversos protagonistas,  patricios y soldados , del núcleo de Faventia-Barcino junto a un puerto, Resulta aceptable que la ciudad se considere fundada cuando ya adquiere suficiente importancia para construir su primera muralla, hacia el año 14 a. C. bajo el reinado de Augusto (Beltrán de Heredia et al., 2001: 24). Dentro del conjunto de las fundaciones en Hispania aparece entonces como una tardía colonia romana. Han transcurrido 200 años desde el primer desembarco de tropas romanas en Ampurias, durante la Segunda Guerra Púnica.

 Es un documento recopilado al principio del siglo V recogiendo la organización del Imperio. Contiene una lista describiendo las legiones y su historia. Existen varias copias de un códice perdido del siglo X.

Como hemos argumentado, cabe creer que en el promontorio llamado después Mons Taber, existiese anteriormente un campamento romano fortificado, permanente o temporal, grande o pequeño, destinado a proteger al puerto, que va haciéndose imprescindible. El cual, tras unas décadas, facilitaría el nacimiento de la colonia. Pese a lo reducido del recinto amurallado de Faventia Barcino, los estudios recientes ponen de manifiesto una cuidadosa planificación urbanística para la ciudad y para el territorium (la centuriatio) favoreciendo así su explotación (Palet, .1991). Y como hemos visto, este territorio, que prolonga al de Baetulo (Badalona) y es cercano al de Tarraco, ya estaba ocupado desde hacía siglos por una numerosa población ibera con viejos contactos con Roma. Las excavaciones muestran que intra-muros abundaban las domus lujosas sugiriendo en los siglos I y II d. C. una población de patricios, ciudadanos ricos y aristocráticos... Por falta de espacio, puede deducirse que las capas inferiores de la pirámide social estarían muy poco representadas intra-muros. Y que el recinto amurallado pudiese ser así una especie de acrópolis aristocrática presidida por un templo muy grande, dedicado al emperador. Faventia-Barcino parece nacer espontáneamente. Y gozar de recursos y una gran vitalidad para crecer enérgicamente. Resulta así aparente que una población de soldados licenciados por Augusto no fuese lo más significativo en los orígenes de la ciudad. No hay una certeza documentada sobre este desarrollo de los hechos. Pero resulta la interpretación que concuerda mejor con los pocos datos disponibles sobre el origen de Barcelona. Y al evidenciarse recientemente la existencia de tal puerto romano en Barcino también sugiere las razones de su gran crecimiento en los siglos siguientes. Barcino en la época imperial Tras el período bélico, lo más razonable es que Faventia-Barcino creciese, más o menos espontáneamente, como un centro logístico (Mar et al., 2012). Como encontraremos al tratar sobre su puerto, debían ser unas excepcionales condiciones, históricas y geomorfológicas, las que debieron haber conducido a la rapidez e importancia del crecimiento de Barcino.
 Los orígenes de Barcino, sobre el Mons Taber, como una población ibérica han sido objeto de múltiples trabajos, muy especulativos y sin confirmación documental o arqueológica (Serra-Rafols, 1965: 31-57; Pallarés, 1975: 5-48; Bonneville, 1978. 36-71). Ciertamente en las estribaciones de la sierra de Collserola abundan asentamientos ibéricos y Baetulo muestra abundantes restos íberos. Muchos estudios arqueológicos muestran que la zona estaba notablemente poblada y romanizada en el siglo I a.C. Más recientemente Puig ya relaciona a la fundación de Barcino como una consecuencia de la reorganización (militar) de Hispania septentrional en el siglo I a.C. desde el poder imperial (Puig, 2009: 1-17). La interpretación que se ofrece ahora sigue esta última visión y la desarrolla en el entorno histórico y geomorfológico del momento.. Al tratar más específicamente del puerto se detallarán los indicios epigráficos y documentales del establecimiento de un campamento romano en Barcino en la época de Augusto (Járrega, 2011: 99-104).

Cuando Pomponio Mela en su Chorografia (del 43 o 44 d.C.) se refiere a Barcino como un parvum oppidum, revela su relativa pequeñez y pobreza. Algo más tarde, Plinio en su Naturalis Historia, - que debió acabar en el año 77 d.C.-, describe la costa catalana iniciándo por el sur en el rio Rubricatus (Llobregat), y ya distinguiendo a Barcelona como un oppidum civium romanorum. 

Y esta distinción es muy significativa. Baetulo e Iluro era ciudades que tenían que pagar sus impuestos a Roma (stipendarias). En este entorno, Faventia-Barcino era la ciudad de los privilegiados ciudadanos romanos. Debía tener pues una indispensable monumentalidad. Por ello su templo era de dimensiones muy generosas. Y por ello entonces debieron existir también otros monumentos lúdicos. El rápido crecimiento de Barcino es evidente. Pronto se construye un segundo acueducto. Su posición como puerto comercial se va reforzando. Sus ánforas se encuentran por todo el Imperio. Y posiblemente adquiere un papel más diverso y complejo. Ya puede verse entonces a Barcino como el más importante centro de comunicaciones y de comercio local. Y también como la cabeza de una zona rica, muy poblada y bien romanizada (Palet, 1991; de Soto, Carreras, 2006-2007) Más tarde, en la Antigüedad Tardía, la ciudad protagonizará diversos episodios solo explicables por su influencia económica o logística. Pero, salvo el templo y la murallas, los restos arquitectónicos conocidos en Barcino no son impresionantes. No concuerdan con un desarrollo importante. El aparente contraste con Tarraco es enorme. Esta es una paradoja que se aborda en estas páginas. Tanto más, dado que la riqueza de Barcino en inscripciones epigráficas y esculturas es comparable con la de las ciudades políticamente más importantes de Hispania durante el Imperio, incluyendo a Tarraco (Mariner, 1973). En estas páginas se presentará la reciente identificación, muy probable, de las huellas de un anfiteatro de grandes dimensiones, muy cerca de la puerta occidental del recinto amurallado de Barcino.

6 inde ad Tarracones parva sunt oppida Bande, Iluro, Baetulo, Barcino, Subur,
7 regio Ilergetum, oppidum Subur, flumen Rubricatus a quo Laietani et Ilergetes … in ora autem colonia Barcino cognomina Faventia, oppida civium romanorum, Baetulo, Iluro, flumen Aurum, Blandae flumen Alba
8 En el año 107 d.C. Lucio Minicio Natali y su hijo Quadreni Ver construyeron unas termas y las proveyeron de agua traída valiéndose de un acueducto (Inscriptions romaines de Catalogne IV, París, 1997; Udina, Garrut, 1963; Navarro, 2007). Cuando desde unos 80 años antes el primer acueducto de Barcino ya debía estar en funcionamiento desde el Besós.
9 Ánforas tarraconenses y béticas, para transportar vino y aceite (Pascual 1, Dressel 2,4 y 20), muchas con marcas de alfarerías de Barcino, se encuentran en todo Occidente en gran cantidad (Carreras, Guitart, 2009: 119; Revilla, 1993: 158; Molina, 1997).

10 En el Vallés, el Barcelonés y el Baix Llobregat abundan los restos de factorías y prensas vitivinícolas romanas (Martin, 2012).



http://www.todostuslibros.com/libros/barcino_978-84-943862-1-3 



©Luis Conde Moragues. Todos los derechos reservados.
Barcelona, B-6416-09; B-3449-14
Depósito legal: B 11865-2015
ISBN: 978-84-943862-1-3



Permiso del autor, palabras textuales:


Yo no tengo un interés económico sobre mis trabajos arqueológicos e históricos . Solo busco que mis hipótesis sobre nuestra ciudad lleven a acciones de las instituciones responsables. Adoro a esta ciudad. Puedes copiar y dar difusión a mis teorías. Más aún si puedes darles más audiencia.
El problema es que si bien yo he recibido mucho soporte, y creo que la evidencia es muy fuerte, esta es poco tangible.
Pero la silueta de la elipse esta allá desde hace 1700 años. Y probablemente estará muchos años más pidiendo una explicación.

Lo mejor es que las ideas (que critico) que se publican sobre la Barcelona romana no son creíbles ni se pueden soportar científicamente. Pero Barcino es un gran negocio para muchos profesionales.  Para estos, tu amigo es en realidad un estorbo, o peor aún un aficionado.

2 comentarios:

Miquel dijo...

Os sigo ¡¡¡
Un beso

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Muchas gracias estimat Miquel.
Otro besote.
BFDS.