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10 de septiembre de 2015

BARCINO COLONIA ROMANA, DE LUIS CONDE MORAGUES, CAPITULO Nº 2º, A LA BARCELONA D' ABANS, D' AVUI I DE SEMPRE...10-09-2015...!!!

      Figura I-1. La inscripción de Caius Coelius datada entre los años 16 a 13 a.C. Transcripción:    C(aius) Coelius Atisi f(ilius) / II vir quin(quennalis) mur(um?) / turres portas / fac(iendas)      coer(avit)  (Museu Arqueològic de Catalunya)



La muralla “augustea” de Barcino


En una inscripción epigráfica encontrada en el año 1903, en la montaña de Montjüich, se describe como el magistrado Caius Coelius, el más antiguo de los ciudadanos de Barcelona conocido, ordenó la construcción de la primera muralla de Barcino, alrededor del año 14 a.C1.

Este primer cinturón de muros era indispensable para definir legalmente una urbs y obtener una administración local autónoma que se pactaría con el Senado romano. Convirtiéndose así a una aldea o a un campamento militar preexistentes, en una ciudad (urbs).

 La mayoría de los historiadores datan la fundación de Barcino por el emperador Octavio Augusto durante su tercer viaje a Hispania, entre los años 16 y 13 a.C.

Pero la datación e interpretación de la inscripción de Caius Coelius es aproximada. Según los expertos su epigrafía parece más bien de época republicana y por su redacción parecería ser anterior a Augusto. Pudiera también referirse a unas murallas en otra población vecina, en las faldas de Montjüich.
Sin embargo en aquel lugar solo se conocen los restos de grandes silos para grano que apuntan a un puerto importante, unos siglos anterior (por lo tanto ibérico), Tampoco en Montjüich hay restos de murallas ni de torres, que si conocemos bien en el promontorio del Mons Taber.
2 (II vir quinquenalis) indica que Caius Coelius era uno de los dos magistrados cívicos electos cada cinco años. Implica que la ciudad era ya administrada según los usos romanos antes de dedicarse esta inscripción.

Roma, ella misma una urbs, solo pactaba con otras urbs.
En este caso tal pacto convertiría a Barcino en una colonia de derecho romano. Y ello otorgaba a sus ciudadanos, muchos con el status de “ciudadanos romanos”, una exención de impuestos y una pluralidad de privilegios que se ratificarían por el senado de Roma.
Durante la pax romana, por mucho tiempo y en todas las ciudades, las murallas habían sido más un elemento de orden y de prestigio que de defensa. En una ciudad romana eran una estructura que separaba al sagrado pomerium del ager agrícola y suburbial. En el recinto intra-muros, el pomerium era una institución donde no podían entrar las legiones.
Este muro fue levantado construyendo dos lienzos paralelos de opus quadratum (o más específicamente de opus africanus) separados unos 2 metros. Así, los sillares son rectangulares, no muy grandes, de unos 15x25 cm, en hiladas horizontales. Con altos sillares verticales intercalados. Estos elementos constructivos fueron cortados a medida en piedra arenisca procedente de las canteras de Montjüich. El espacio entre los muros se rellenó con pedruscos y argamasa (opus caementitium) (Udina i Garrut, 1963; Pallarés, 1969: 5-42; Miró, 2005b, 171-178). Esta tipo de construcción combinada es descrita por Adam como opus vittatum (2008: 147-150).
Pallarés consideró que esta muralla formaba un rectángulo trazado a escuadra (Pallarés, 1975: 5-42). Pero actualmente está demostrado que, para adaptarse mejor a la orografía del terreno, tenía las esquinas recortadas (Granados, 1996-1967: 1613.1638; Puig i Verdaguer; 2009: 1-17).

No se ha conservado un tramo íntegro que permita medir la altura de estos primeros muros. Arqueológicamente no se ha podido comprobar que hubiese torres en este primer circuito. Aunque posiblemente sí existieran, al menos en las puertas y en las esquinas. De hecho, la inscripción de Caius Coelius nos habla de torres en esta muralla (fig. I-1).
De esta primera muralla, quedan muy pocos restos, localizados arqueológicamente en las excavaciones de la casa Padellás (el actual Museu d’Història de la Ciutat), en la casa del Ardiàca en la plaza de la Catedral (el Arxiu de Històric de la Ciutat de Barcelona), en la sede del Obispado en la calle del Bisbe y en el Palau Llimona en la calle Regomir. En algún otro punto del recinto amurallado solo quedan las huellas de su cimentación. El marco histórico de la fundación de Barcino Antes de la IIª Guerra Púnica, mientras las relaciones de Roma con Hispania eran todavía incipientes, los mercaderes romanos pudieron haber visitado o haberse asentado en algún oppidum prerromano cercano, posiblemente en el mismo Montjüich. Por otro lado se encontraron en el delta del Llobregat, no hace muchos años, un casco etrusco y restos de una nave también etrusca.
Mosaico dedicado al dios etrusco Vertumnus.

 Las ciudades etruscas, adversarias de los fenicios y cartagineses en el mar, fueron derrotadas e integradas en la república romana en el siglo V a.C. Historiadores del siglo XVI al XIX, desde Diago (1603) a Durán Sampere (1943), han especulado que el nombre de Barcino pueda tener relación con bárcena o marisma en castellano. O se le ha asociado con la familia cartaginesa de los Barca. Nada de ello tiene fundamento. La interpretación que sigue del nacimiento y rápido crecimiento de Barcino a fines del siglo I a.C. puede apoyarse en los trabajos de Mar, Garrido y Beltrán-Caballero, que desarrollan, ilustran y detallan la evolución productiva, económica, social y política de Barcino (Mar et al. 2012:63-111). Como Baetulo, Barcino gozaba de una buena infraestructura productiva y viaria. Pudieran ser las excelentes posibilidades de Barcino como puerto lo que motiva su fundación y le permite a superar y distanciarse de Baetulo, ciudad stipendaria (es decir tributaria de Roma) muy anterior y situada apenas a unos kilómetros. Nos cabe aquí resaltar el papel crucial  que describiremos , de la geomorfología del puerto de Barcino en el desarrollo singular de esta ciudad. Que tan rápidamente obtiene los privilegios de una colonia romana. No cabe dudar del gran interés de Roma en las posibilidades militares y económicas del promontorio y el puerto en Barcino. Poco después de la segunda guerra púnica y de la llegada de Roma a Hispania, aparecen diversas cecas ibéricas, en el nordeste, el levante y el sur peninsular. Estas acuñan dracmas a imitación de las monedas emporitanas, con leyendas en caracteres ibéricos. Los expertos conocen más de 100 distintas leyendas. Ignoramos el significado de muchas de ellas. Pero se ha podido identificar algunas con lugares concretos, entre ellas iltirtar (Ilerda-Lérida), taraconsalir (Tarraco-Tarragona) y barkeno (Barcino-Barcelona). Constan también dracmas de laiesken probablemente de la tribu de los layetanos citados por los autores romanos en el entorno de Barcino. Más tarde, en el siglo I a.C., posiblemente durante las Guerras Civiles de Julio Cesar, o durante las Guerras Cántabras de Augusto, la necesidad de tener un puerto protegido asegurando el abastecimiento de las legiones por mar, pudo llevar a construir un primer campamento fortificado estable sobre el Mons Taber. Del cual tampoco se conocen restos (Mons Taber es un topónimo medieval) pero si indicios en la epigrafía (Járrega, 2011: 99-104).

Tal puerto protegido había sido durante mucho tiempo solo una hipótesis. Y de nuevo se ha supuesto que denominarían Iulia Faventia Paterna a algún núcleo poblacional romano asociado. Se trataría de un lugar modesto, todavía no identificado y sin evidencia arqueológica. Pero Faventia aparece asociada a Barcino desde el siglo I d.C. por Plinio el viejo. Faventia es de fonética latina. Hay una Faventia (Faenza) en Italia, escenario de una famosa batalla el año 82 a.C., con la victoria de Sila. Durante las guerras cántabras se pone en marcha un programa logístico militar sistemático, reflejado en las fundaciones augusteas de Cesaraugusta, Clunia, Astúrica. Legio, Lucus y Bracara como puntos fuertes de la estructura del poder de Roma en el norte de Hispania, desde el Mediterráneo al Atlántico. Unas fundaciones articuladas por una vía romana (Puig, 2009: 1-17). Y se admite que un buen puerto sobre el Mediterráneo se hiciese entonces imprescindible para facilitar el contacto con Roma. Posiblemente Faventia-Barcino pudo aportar tal puerto necesario. Ya que Estrabón nos dice que, durante estos años Tarraco no tenía (apenas) puerto; al hallarse cegado por las arenas del río Francolí (Estrabón, 1992, Ruiz de Arbulo, 2002). De esta forma, Faventia-Barcino no sería realmente una fundación ex novo, sin existir una población anterior como se ha podido suponer (Beltrán de Heredia, 2010: 31-32). Tampoco parece probable que Barcino naciese únicamente para dar descanso a los veteranos de las legiones. Aunque esto hubiera ya ocurrido, tal como evidencia la parcelación (centuriatio) del territorio compartido con Baetulo. Su origen muy remoto es anterior y probablemente ibérico. Y sería de esperar relacionado con el desarrollo por los romanos del más antiguo núcleo portuario entorno a Montjüich llegando hasta el Mons Taber. Del cual solo se han conservado muy escasas huellas arqueológicas. Una hipótesis es rápida y fácil:  es la fusión de los dos núcleos de población (en Montjüich y en el Mons Taber) lo que generó el nombre definitivo de la colonia. Un núcleo ibérico – Barkeno - y otro romano – Faventia-. No sabemos dónde estaría el núcleo ibérico primitivo. Pero Montjüich se adapta mejor a las características de los poblados fortificados ibéricos en las cumbres, que no faltan en la sierra de Collserola cercana. Y Faventia al recinto romano amurallado sobre el puerto. Esto puede relacionarse con el corto texto de Avieno, el cual nos habla de las ricas Barcelonas, - en plural 3 -. Durante el siglo XX se intensificó el debate sobre el apelativo "PAT", encontrado en una inscripción en Barcino del 225 d.C. (el tiempo del emperador Caracalla)

Con el apelativo Patricia, otros núcleos eminentemente de origen republicano como la Colonia Patricia Corduba, fundada con estatuto de colonia latina por el pretor Marco Claudio Marcelo (en el 169 a.C.), querrían reivindicar su relación y su compromiso con el Senado de Roma, Una lectura como paterna, o como patricia, mostraría sentidos opuestos. Ya que una señalaría una filiación con el emperador, mientras que la otra denotaría el rango de unas nobles familias pioneras. Y hay también evidencia epigráfica del asentamiento en Barcino de familias aristocráticas y de un activo comercio.

3 - … et Barcilonum amoena sedes ditium nam pandit illic tuta portus brachia uvetque semper dulcibus tellus aquis … -
“el deleitoso emplazamiento de las ricas Barcilonas. Pues allá un puerto despliega brazos seguros y la tierra está siempre irrigada por aguas dulces”. (Avieno, 2001, Obras, Ora Marítima., Gredos. Madrid, 332 y 380.)


http://www.todostuslibros.com/libros/barcino_978-84-943862-1-3



©Luis Conde Moragues. Todos los derechos reservados.
Barcelona, B-6416-09; B-3449-14
Depósito legal: B 11865-2015
ISBN: 978-84-943862-1-3



Permiso del autor, palabras textuales:

Yo no tengo un interés económico sobre mis trabajos arqueológicos e históricos . Solo busco que mis hipótesis sobre nuestra ciudad lleven a acciones de las instituciones responsables. Adoro a esta ciudad. Puedes copiar y dar difusión a mis teorías. Más aún si puedes darles más audiencia.
El problema es que si bien yo he recibido mucho soporte, y creo que la evidencia es muy fuerte, esta es poco tangible.
Pero la silueta de la elipse esta allá desde hace 1700 años. Y probablemente estará muchos años más pidiendo una explicación.

Lo mejor es que las ideas (que critico) que se publican sobre la Barcelona romana no son creíbles ni se pueden soportar científicamente. Pero Barcino es un gran negocio para muchos profesionales.  Para estos, tu amigo es en realidad un estorbo, o peor aún un aficionado.

6 comentarios:

Chordi dijo...

Uf...que temazos mas sabrosos nos publicas....gracias MT
Un abrazzo !!..

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Muchas gracias querido CHORDI, continuará.
Un abazzzzzoooooote.
BFDS.

Miquel dijo...

Muy interesante la continuación de tus entregas.
Me ha causado sensación el mosaico ¡¡¡
un beso

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Bon dia i bona diada.
Moltes gràcies Miquel, una abraçada.

Rodericus dijo...

Magnifico trabajo de divulgación.

No esta nada mal echar un vistazo al pasado y a los orígenes, y que confirma lo que yo intuía, el puerto es el origen y la cuna de la ciudad.

Un besazo.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Muchas gracias Rodericus, me alegra que te guste el trabajo de Luis Conde, es muy meticuloso, y por eso me gustó.
Deseo que hayas pasado un buen verano pero ha sido demasiado caluroso en mi opinión.
Un abrazo fuerte y BFDS, gracias.