http://mtvo-bcn.blogspot.com.es/

17 de noviembre de 2014

LA GRANJA DE GAVÁ,C/ JOAQUIM COSTA 37, OTRO ESTABLECIMIENTO EMBLEMÁTICO QUE HA CERRADO SUS PUERTAS...!!!...17-11-2014...!!!

MI VIDA Y MI HISTORIA
Una imagen de la Granja de Gavá durante un rodaje del programa 'Ánima' de TV3 Facebook / Granja de Gavà
Una velada poética de los Ladrones de Lunas en la desaparecida Granja de Gavà Mané Espinosa


La pérdida de locales emblemáticos en Barcelona y de forma muy especial en Ciutat Vella avanza inmutable a los lamentos de los barceloneses. El bohemio bar Granja de Gavà de la calle Joaquim Costa, donde nació y vivió hasta la adolescencia el escritor Terenci Moix, cerró puertas el pasado 1 de septiembre al traspasarse el negocio la familia Leoni Sancho, que lo regentaba desde 1989. En apenas 10 días volvió a abrir con una gran fiesta, rebautizado como Beirut 37.
Aunque el centenario local mantiene gran parte de su característico mobiliario, como las mesas de mármol redondas o la barra, la reorientación del negocio propicia otro tipo de público y de actividades. "Free 'vino de la casa' tonight in Beirut 37 before midnight!" ["Vino de la casa gratis antes de medianoche!"], anunciaba el nuevo local en su página en Facebook la semana pasada. El fin de semana de Todos los Santos organizó una fiesta de Halloween fetichista y en octubre acogió una Jam Session de música folk libanesa. Ahora la clientela es más joven e internacional con gran cantidad de 'expats', el poso bohemio ha mutado en un ambiente fiestero y hipster, que recuerda más a la ciudad de postal de Vicky, Cristina, Barcelona que al Raval popular de Terenci Moix.
El establecimiento está catalogado como patrimonio histórico-cultural de la ciudad y técnicos municipales han acudido a diario a inspeccionar los cambios de decoración que ha conllevado el traspaso. Pese a un par de grafitos azules en los porticones, el escaparate de madera se ha conservado intacto, puesto que el nuevo cartel está superpuesto al antiguo y sigue iluminándose cada noche con una tira de luces LED. Las paredes de la primera sala, recubiertas de azulejos centenarios, ya habían perdido antes del traspaso los cientos de dedicatorias a rotulador que a lo largo de los años habían estampado los clientes.
El elemento más pintoresco del bar era La Gorda, una enorme escultura de papel maché que presidía la barra desde los años noventa y que representaba a una voluptuosa mujer con media pizza en la cabeza, de la que comía una porción. Hoy permanece en el mismo lugar, pero luce un nuevo aspecto. Al ser más reciente, no entraba en el paquete de elementos protegidos. El vestido naranja que inmortaliza por ejemplo el libro municipal El Raval: Un Món de Cultura, con dibujos de Lluïssot es ahora un traje de noche rojo con purpurina y el nuevo tocado es de plumas rojas y negras. También ha perdido el apetito, a juzgar por el triángulo de pizza que ha desaparecido de su mano. Según explican en su perfil de Facebook, sólo en inglés, la artista e ilustradora Karen Klink ha sido la responsable de la "mágica transformación" de la "diva Aziza".
Un traspaso exprés
El cambio de manos se produjo a principios de septiembre, en muy pocos días y sin aviso previo antes del cierre habitual por vacaciones durante el mes de agosto. La pareja argentinocatalana que regentaba el local, Carlos Leoni y Montse Sancho, lleva tiempo jubilada y cedió la dirección hace cuatro años a su hija Escarlata, tras una mala experiencia con una cesión del local a un antiguo trabajador. "Asumí el bar como algo temporal, para reflotarlo después de aquel disgusto, pero siempre pensando en traspasarlo porque yo me dedico a la psicología y no puedo compaginarlo con llevar un local cada día", expone Escarlata.
"Fue todo muy rápido: tomamos la decisión en verano, dimos voces por el barrio y en sólo 15 días apareció Marc Abiad, un amigo de una amiga, que llevaba dos años buscando local. Vino a ver la Granja, le encantó y dijo inmediatamente que se lo quedaba y que lo conservaría como estaba", relata. Mantienen la propiedad del local, que le han alquilado por cinco años. A Escarlata no le gusta que el bar haya perdido la atmósfera que le dio su familia durante un cuarto de siglo y que "ahora se parezca a cualquier otro bar moderno del Raval actual", pero asegura que "estaba tan agobiada los últimos meses, que ha sido un alivio". "Si tú ya no puedes estar al frente, no puedes pretender que lo lleven igual que tú lo harías", suspira.
Marc Abiad, fotógrafo y cineasta originario de Beirut (Líbano), llegó a Barcelona hace cinco años para estudiar y ha decidido quedarse. En un cordial inglés no habla nada de catalán ni de español explica que buscaba un local "con un trasfondo cultural", que por eso se enamoró enseguida de éste y que lo ha "modernizado": "Era un bar muy familiar, muy catalán, y ahora es un negocio internacional". "Estoy muy contento, se ha hecho conocido enseguida y los fines de semana está muy lleno", comenta. Ha cambiado la carta, que antes se centraba en torrades creativas y cócteles, para "ofrecer todo tipo de comida y bebidas", como por ejemplo tapas españolas y libanesas y cubatas.
"La Gorda no encajaba con el nuevo aire que le he dado al local, porque la compraron en una pizzería que cerraba y esto no es una pizzería", argumenta. También ha habilitado como galería el primer piso, un almacén que no estaba abierto al público, con sofás y objetos vintage. Acogerá exposiciones de "artistas locales e internacionales", en un ambiente más tranquilo que el resto del bar. Según consta en el Facebook del local, el próximo sábado presentará en sociedad el espacio, que denomina The Hangover Recovery Lounge [El salón para recuperarse de la resaca].
Una granja de poetas
A la derecha del escaparate sigue colgada la placa de homenaje al multipremiado Terenci Moix, prolífico escritor, cinéfilo e ilustre de la gauche divine y la Transición barcelonesa. Allí nació la vigilia de Reyes de 1942 como él mismo relata en sus memorias, El pes de la palla, cuando su madre se puso de parto de camino al cine y, viendo que no llegaría a casa a tiempo, se refugió en la granja que regentaban sus tías. Aunque ocupaba el espacio de una antigua lechería, desde 1921 albergaba una "granja" típica del momento, que combinaba la venta de leche y huevos con un servicio de cafetería especializado en meriendas. Poco después del nacimiento, la familia se mudó al piso que hay sobre el bar, donde el pequeño Terenci vivió hasta bien entrada la adolescencia. Moix mencionó el Raval y la Granja de Gavà en multitud de novelas y entrevistas, por lo que, en honor suyo, se instaló la placa cuando falleció en 2003.
Sin embargo, algo de Terenci subsistía implícitamente, puesto que la familia Leoni-Sancho promovió una velada poética cada primer miércoles de mes que ha durado 17 años. Reunía a una treintena de personas, muchas de las cuales vecinos del barrio y poetas noveles, que leían en voz alta sus creaciones y compartían impresiones. Media docena de los Ladrones de lunas, como se hacen llamar los asistentes más habituales, han acabado publicando libros de poesía y haciéndose un hueco en el panorama literario catalán. Durante la Semana de la Poesía había sesión diaria, muy concurrida también.
Sin embargo, Abiad considera que estos encuentros "eran una mierda" y ha cambiado por completo el formato. Ahora se celebrarán el tercer miércoles de mes y los llevará otra gente: "Tengo muchos amigos escritores, actores, gente de la cultura procedentes de todo el mundo, que vendrán a hacer sus performances". "Quiero programar actos que inspiren, que sean muy innovadores, no sólo leer cosas viejas", dispara.
"¡Cómo iba a ser una mierda si hemos llenado el bar durante 17 años!", se queja, indignado, Xavier Sastre, el periodista y profesor universitario que ha coordinado estas veladas desde su primera edición. "Hicimos una velada en octubre para que la pudiera valorar el nuevo gestor, pero ni se acercó a escucharnos, ni colgó los carteles que anunciaban la fecha, ni nos dijo él mismo que eliminaría las veladas; ha sido muy maleducado con nosotros", critica Sastre. "Ya estamos buscando nuevo local, pero en Barcelona cada vez es más difícil encontrar un lugar para los amateurs, donde pueda ir cualquiera y ser escuchado, de cualquier edad y estilo, vecino de toda la vida o recién llegado", lamenta. "La Granja de Gavà es solo un ejemplo de cómo Barcelona se está despersonalizando a marchas forzadas", lamenta.

Las veladas poéticas no eran la única manifestación cultural que cobijaba el bar, donde se sucedían las exposiciones de arte, los conciertos, las charlas filosóficas y las lecturas. En la nueva etapa, el Beirut 37 seguirá acogiendo actividades culturales, promete Abiad, pero con un enfoque mucho más posmoderno y globalizado. Este sábado 22 de noviembre celebrará la inauguración oficial, con un Brunch y actividades durante todo el día.


Fotografía de Terenci Moix en el terrado de su casa durante una entrevista de La Vanguardia. Pedro Madueño


8 comentarios:

Miquel dijo...

Tenía también los días contados...
Para llorar..
Salut

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Una pena, hace un mes, o más, estuvimos unos amigos comiendo torradas, nada presagiaba lo que hoy me he enterado.
Un abrazo MIQUEL, y muchas gracias.

Josep dijo...

Es increible. Algo tiene que pasar que no sabemos, no crees?

Una abraçada molt gran Mª Trini

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Moltes gràcies estimat JOSEP.

No se que pasa.

Molts petons

Jesús pececillo dijo...

Trini nos hacemos mayores y los edificios también,si nos podemos hacer una reposición en car manos patas pompi ec ect el porque los edificios chulos no los conservamos ? sabes lo que pasa que nuestro ayuntamiento tiene mal gusto y le gusta el cristal y aluminio,Un besico

Chordi dijo...

Hola MT te he enviado una foto del Beirut actual, para que la recoloques si te apetece.
Josep dice que "Algo tiene que pasar que no sabemos", mira es facil : Se han vendido la ciudad al mejor postor...nada rezuma "barcelonitat", estan queriendo hacer una ciudad tan "cool" que se está convirtiendo en una ciudad cualquiera,a eso le llaman modernitat y se quedan tan panchos...y para ello han cambiado hasta el nombre del barrio que de Chino ha pasado a Rawal, como la antigua capital de Pakistan Rawal-pindi.
Pues eso.....Gentrifugación, hotelitos patera, casas por horas.....y mucho super badulaque.
Y por eso mismo le han puesto Beirut....a fin de cuentas Gavá nadie de los guiris sabe lo que es y a este paso ni lo sabrán....ya pueden ir votando ya, que pocos muebles les quedaran por salvar. Y si no...al tiempo.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Hola Jesús, tampoco estaba tan mal, tenía CALÍU,y a mi esos sitios me gustan.
Se lo ha quedado uno que ni habla castellano, ni catalán, ahora se hablará allí en inglés...!!!
Muchas gracias y otro besico.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Hola CHORDI, ya se que se llama Beirut, pero no le voy a hacer publicidad.
O sea que todo se está quedando hecho una porquería.
No tenemos remedio, este barco se hunde.
Un abrazzzooooo querido, y muchas gracias.