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19 de junio de 2014

PALAU SESSA-LARRARD,CARRER AMPLE, Nº 28, BARCELONA...19-06-2014...!!!

MI VIDA Y MI HISTORIA

Projecte original: Josep Rivas i Margarit, arquitecte. i enginyer


Època: 1772-78


Estil: Classicista


Ús Original: Residencial


El palacio se construyó por encargo del duque de Sessa, virrey de Cataluña, y las obras se llevaron a cabo entre 1772 y 1778, según proyecto del arquitecto José Rivas y Margarit, que contó con la colaboración de José Gaig y Joan Soler Faneca como arquitectos, que perfeccionaron el diseño de la portada, y de José Armet como empresario. La decoración pictórica, perdida, se encargó a Manuel Tramulles (trabaja en el gran salón principal haciendo los frisos, las barandillas imitando mármoles y jaspes, y otras pinturas figurativas), y José Amadeu que trabajó los elementos heráldicos. Otros artesanos que colaboraron en la realización del palacio fueron: Ramon Amadeu, escultor; Felis Llausas, escultor, que realizó los 16 balcones, los ornamentos de yeso del salón principal y la decoración de las puertas; Pedro Armet, carpintero y contratista, realizó los hierros forjados y los mascarones de la cornisa; Joan Enrich, trabajó el mármol de Génova de las chimeneas (una de las chimeneas se trasladó a la casa de los condes de Caldes de Montbuy, Sanllehy-Girona en Barcelona); Francisco Borrás y Francisco Petit fueron los doradores. Poco después, el 4 de enero de 1779 (según la escritura notarial), Juan Alejandro Larrard y Claveria, cónsul danés y acomodado banquero, adquirió el edificio y cambió el escudo de los Sessa por su. El edificio es de planta rectangular, con tres fachadas, torrecilla y un patio central provisto de escalinata, todo ello de un aspecto clasicista propio del academicismo catalán de la segunda mitad del siglo XVIII. El gran portal de entrada está flanqueado por columnas estriadas sobre basamentos, con capiteles corintios que sostienen un entablamento coronado por un gran balcón con barandilla de hierro de forja abarrocadas, todo obra de Carles Grau (escultor y ornamentalista), y similar a la escalinata del patio, al que se accede a través de un vestíbulo bajo arcos rebajados. Termina la parte alta de la fachada un coronamiento de gárgolas en forma de muecas esculpidas que sostienen trompetas de cobre. Se termina el edificio con tejados planos en sustitución de las cubiertas originales. Las actuales pinturas interiores no son las primitivas, sino que datan de la primera mitad del siglo XIX.
En los bajos del edificio, en el local que hace esquina con la calle Plata, se instaló una pequeña tienda de comercio al por menor, que mantiene toda la decoración original de principios de siglo, la cual, aunque sobrepone la decoración en la fachada del palacio, se integra como un elemento más de su historia.
Fuente: Ficha del Catálogo de Patrimonio Arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona.



  Circunstancias familiares trajeron a mis manos mucha y varia
documentación referente al palacio levantado por el duque de
Sessa, a fines del siglo xvm, en la calle Ancha de Barcelona. Vendido por la Casa ducal a mi tatarabuelo, Juan de Larrard, según luego veremos, pasó la casa y su documentación, por herencia, a través de varias familias. Tras los Larrard, los Milans, por extinguirse en ellos la familia Larrard, y a la muerte de mi tío bisabuelo, Antonio de Milans, último varón de este apellido, pasó a sus sobrinos, los condes de Solterra, siendo actualmente propiedad del marqués de Caldas de Montbuy.
    En su casa he podido consultar los papeles de su archivo co-
rrespondientes a la historia de su construcción y reformas, lo
que conserva referente a construcciones anteriores, así como
varias notas acerca de la historia de la casa recogidas por su erudita curiosidad en varias ocasiones y de fuentes diversas.
    También conseguí ver el archivo del arquitecto Ribas, di-
rector de la obra y constructor de la misma, ya que sus descen-
dientes, parientes míos también, lo abrieron a mi curiosidad.
Hoy día se conserva en el Archivo Histórico de la Ciudad.
    A cuantos me ayudaron y dieron facilidades, vaya mi agra-
decimiento. A Carlos Sanllehy, marqués de Caldas de Montbuy, muy especiales, ya que siempre encontré en su archivo todas las facilidades posibles, y pronta su ayuda para aclarar lo dudoso en la historia y cronología de nuestros comunes parientes.


                  LOS PROPIETARIOS DE LA CASA


   Gracias a los documentos conservados en el archivo del
marqués de Caldas de Montbuy no es difícil hacer la historia
                                                  


 de quienes poseyeron el solar en que se levanta el palacio ob-
 jeto de nuestro estudio, desde que pasó a poder de los Cardonas, merced a dos distintas donaciones. De tiempos anteriores al siglo xv, poco conserva dicho archivo; los documentos que mencionaremos del siglo xvI, unos pleitos con ciertos inquilinos del siglo xv y ciertas notas referentes a la propiedad del agua que surte el palacio  procedente del Palau de la Reina y que se leen en unas "Noticias de la antigüedad que tiene la Casa Palacio propia de S. Ex." en la calle Ancha de Barcelona'', notas manuscritas del siglo xv, que posiblemente fueron extraídas de documentos del archivo ducal, cuando su venta a los Larrad y que nos dan a conocer disposiciones y efemérides sobre este suministro desde remotos tiempos. No las creemos de interés a nuestro objeto, ni van en los apéndices que seguirán.
     Otra cosa no se halla en él, pero quien quiera hacer la historia completa de las edificaciones que cubrieron este solar no tendrá demasiada dificultad en lograrlo ya que en parte del mismo se asentó un palacio de sobrada alcurnia e historia: el del arzobispo de Tarragona.
     Los documentos originales en que se asentaban los derechos
de los Cardonas fueron extendidos, en cuanto a la primera do-
nación hecha en nombre del rey Fernando  en 1508 y en
cuanto a la segunda  la del papa León X  ocho años des-
pués. La primera se refiere a unas casas situadas en la calle de la Merced y la segunda al palacio que fué del Arzobispo, sito en
la calle Ancha. De este modo pasaron a una sola mano edificios
colindantes por sus partes traseras, que abrían sus puertas a
las calles de la Merced y Ancha.
     Pedro Badía, en virtud de comisión del rey de Aragón don
Fernando, a 2 de marzo de 1508 hizo donación a don Ramón
de Cardona, caballerizo mayor de S. M. y su virrey en el reino
de Sicilia, de unas casas en la calle de la Merced de Barcelona,
que lindaban con las de Francisol Alegra y con la calle, casas
que se confiscaron a Guillén Dala, condenado por el Tribunal de la Inquisición de esta ciudad, en precio de 200 ducados, que
S. M. había mandado que se diesen a las hijas de dicho penitenciario para ayuda de su casamiento y cuya suma había pagado dicho Virrey. Este documento se extendió ante Guillermo Labrador, escribano de los secuestros del Tribunal de la Inquisición y el propio día y ante el mismo se dio posesión de los inmue-bles .
      Años después León X, a 10 de octubre de 1516, hizo dona-
ción a don R a m ó n de Cardona, virrey de Ñapóles, de u n a casa en la calle Ancha y de un huerto o jardín "viridiarum        seu jardinum" en la Rambla de Barcelona, que habían sido del
arzobispo de Tarragona y que a su muerte revirtieron e n la
Santa Sedo, donación que conocemos por estar contenida por
extenso en el documento de confirmación extendido a nombre
de Clemente VII, a petición de doña Isabel, viuda de donRamón
de Cardona, como tutora de su hijo don Fernando y de otros
hijos menores .
      Estos edificios, con las reformas y transformaciones que los
años debieron exigir, siguieron en poder de los Cardonas pri-
mero y luego de los poseedores del ducado de Sessa. Podemos
seguir al detalle la genealogía y entronques gracias al legajo que contiene la copiosa correspondencia que fué mantenida du rante los años 1798 y 1799 por don Juan de Larrard con el marqués de Astorga, sus administradores y abogados.
 Se determina en ella, y e n los informes que la acompañan, con toda suerte de razones jurídicas y árboles genealógicos, que esta casa de la calle Ancha podía ser enajenada, ya que no estaba comprendida en los bienes vinculados de la Casa ducal .
      Resulta de la misma que el virrey de Napóles, don Ramón
de Cardona, hizo testamento el 24 de febrero de 1522, institu-
yendo heredero, según escribe, a " D . Fernando de Cardona,
fill meu legitim e natural de mi e de la susdita doña Isabel de
Cardona e de Requesens, muller mia'' ordenando varias substituciones en caso de que muriese sin descendencia . 
Dicho don F e r n a n d o de Cardona, duque de Sessa, en testamento otorgado en 5 de junio de 1543, instituyó heredero a su hijo varón don Antonio F e r n á n d e z de Córdoba, quien otorgó su testamento en Civitavechia en 1 de noviembre de 1603, instituyendo heredero a don Luis, y éste a 13 de noviembre de 1642 nombró heredero a


    (1) A.   M.   de   Caldas de Montbuy: Papeles    Calle Ancha, 28. Cajón I, legajo 1.
    (2) A.   M.   C.   M. Pap. Calle Ancha, 28, I,   1.
    (3) A.   M.   C.   M. Pap. Calle Ancha, 28, I,   4.
    (4) A.   M.   C.   M. Pap. Calle Ancha, 28, I,   2 y venta a D. Juan de Larrard;
Id. I, 8.

 Don Antonio, su hijo, quien al morir en 24 de mayo de 1659, dejó poder para testar a favor de don Francisco de Feloaga, el cual otorgó testamento en Madrid a 23 de mayo de 1659 dejando heredero en el remanente de los bienes a don Francisco Xavier, quien falleció a 12 de septiembre de 1688, dejando poder para testar a favor de su mujer, doña María Andrea de Guzmán, y a don Félix Fernández de Córdoba, conde de Cabra, su hijo, que cumplieron su encargo a 5 de noviembre de ese año.
    Don Félix, su hijo, testó a 13 de junio de 1709, dejando decla-
rado heredero a su hijo don Francisco Xavier, que murió el 19
de mayo de 1750, dejando poder para testar a su esposa, doña
Teresa Fernández de Córdoba, quien en 10 de abril del mismo
año evacuó el testamento cometido, otorgándole a 10 de julio
siguiente a favor de doña Ventura Fernández de Córdoba, su
única hija, casada ésta con don José de Guzmán, conde de Oñate.
Ésta otorgó testamento a 17 de agosto de 1763 a favor de don
Ventura Osorio de Moscoso, conde de Altamira, su hijo, que
murió en 1768, habiendo hecho a 31 de agosto de 1761 poder
para testar a favor de doña María de la Concepción Guzmán Fernández de Córdoba, su mujer .
    Fué su heredero don Vicente Joaquín Osorio de Moscoso Guzmán, marqués de Astorga, conde de Altamira, duque de Sessa,que en este orden llevaba dichos títulos, primeros de una larga y ostentosa lista, el cual, asistido por su hijo Vicente Osorio de Moscoso, conde de Trastamara, vendió su palacio en Barcelona a mi tatarabuelo Juan de Larrard el día 4 de enero de 1799

Si queréis continuar leyendo, es muy interesante:
http://ddd.uab.cat/pub/anabolmus/anabolmus_a1945v3n2.txt





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