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13 d’agost de 2013

CORDES SUR CIEL...LA RUTA DE LOS CÁTAROS...TERCERA PARADA AL SUR DE FRANCIA...13-08-2013...

MI VIDA Y MI HISTORIA
En 1222 Raimond VII conde de Toulouse decide construir Cordes sur Ciel para proteger sus posesiones contra el rey de Francia y recoger las poblaciones sin vivienda que estaban por todas las partes después de la Cruzada contra los Cátaros.
La ciudad fortificada, con doble muralla, fue construida en siete años. Cordes Sur Ciel, tiene la forma de un barco, preparado para repeler un ataque.
 Hay noticias que en la fortaleza vivían también artesanos Cátaros y cuando llegaron los inquisidores la población protestó y se rebelaron contra sus métodos entonces los echaron dentro de un profundo pozo como indica en la cruz que se encuentra cerca del mercado. (1233)

Cordes-sur Ciel la bastida más bella de Francia

 En la Edad Media, hace 900 años, surgieron estas construcciones que básicamente, son pueblos amurallados que tenían un claro fin defensivo. En ocasiones surgían de los restos de antiguos pueblos, pero otras se enclavaban en medio de la nada en función de las necesidades del señor feudal. Por su organización marcan una especie de edad dorada arquitectónica, con todas las calles cruzándose en ángulo recto en torno a una plaza central, la plaza del mercado.

Tal vez el pueblo-bastida más bello y más visitado de Francia sea Cordes-Sur-Ciel, a 25 kilómetros de Albi, la capital de Tarn. Fue fundado en 1222 por el conde de Toulouse, Raimond VII, que deseaba erigir un bastión contra los avances de las tropas enviadas desde el norte de Francia para acabar con los cátaros. Se agrupa en torno a su promontorio rocoso semejando una madeja de piedra. En su época de mayor prosperidad llegó a tener 6.000 habitantes que trabajaban el cuero, tejían las telas y sedas y fabricaban cuerdas. Los más ricos construyeron sus casas burguesas de estilo gótico que todavía hoy son uno de los tesoros arquitectónicos más preciados: Maison du Grand Ecuyer, Maison du Grand Veneur, Maison du Grand Fauconnier y otros palacios protegidos por la infranqueable red de fortalezas que rodeaba la ciudad. En las fachadas de gres ocre del pueblo, repletas de blasones, cobran vida dragones, animales y personajes extranjeros, todo un lenguaje cuyo misterioso significado hace que reine un clima de leyenda.


Hoy Cordes-Sur-Ciel es lugar de residencia y encuentro de los artistas y artesanos que dan fama y vida a la ciudad. Pintura, escultura, cerámica, pieles… se muestran en sus talleres y tiendas, repletos de conocimientos y auténticos talentos. Así, no es de extrañar que, pese a sus reducidas dimensiones, cuente con cinco museos dedicados a diversos artistas y técnicas artísticas y a cosas tan variopintas como el azúcar.










La puerta del reloj










La Sra. Franccette, dice que tiene el acceso desoído a su garage para el coche de sus hijos y gracias...



Mirad en el interior de la reja  precioso...








Auto-servicio de bolsas para las cacas del perro...


Hermosa vista del antiguo mercado medieval columnado del siglo XIV, con columnas de piedra poligonales, características del gótico meridional,  que actualmente cobijan una terraza de café. En esta plaza se halla también una cruz del siglo XVI y un pozo de 160 mts. de profundidad del siglo XIII.
Mirad, los fornidos vigilantes en la Plaza de la Brida.
Pasear por estas calles es un Museo Artesano...Todos los oficios se ven en estas preciosas calles empinadas...


Una copa de champán , nos sentó muy bien en estas cavas...


Esta iglesia se alza en la parte alta de la ciudad. Al oeste se ubica la plaza de Charles Portal y al sur la plaza homónima de San Miguel. Fue construida entre los siglos XIII y XV en estilo gótico meridional. Destaca en ella la altura de la torre campanario que se yergue orgullosa en el ángulo suroeste del templo. La iglesia es de una sola nave, con cabecera recta en forma de cruz, tiene cuatro tramos oblongos y dos capillas occidentales, todo ello cubierto con bóveda de crucería simple. Entre los pilares poligonales laterales que soportan los empujes de las bóvedas se abren capillas regulares de planta rectangular, también cubiertas con bóveda de crucería que muestran pinturas del siglo XIX. Se estima que su construcción principal se llevó a cabo entre los años 1263 y 1287. La cabecera es la parte más antigua de la iglesia. La torre-campanario, al igual que el pavimento de la nave, se hizo en el siglo XV. Las dimensiones de la iglesia son 40 mts. de longitud y 30 mts. de ancha y alta. Suele ser característico del gótico meridional la igualdad de anchura y altura. La iglesia fue incendiada por los protestantes hugonotes en 1538, durante las guerras de religión. El retablo mayor es de 1684 y se renovó en 1843. El órgano es de 1842 y proviene de Notre Dame de Paris. San Miguel, cuya fiesta se celebra el 29 de septiembre y cuyo nombre significa "quien es como Dios", es el patrón de Cordes.
 En la imagen que vemos arriba se aprecia la elevada torre de aspecto defensivo que culmina en matacanes sobre ménsulas en forma de modillones de rollos. Vemos una gran portada gótica apuntada de acceso situada en la planta baja del muro sur. En el tímpano ciego observamos una virgen erguida con el Ñiño. Sobre la portada se abre el muro con dos líneas de pequeños vanos de medio punto cuyas cabeceras son monolíticas. La torre está construida en sillarejo y muestra pequeños vanos adintelados a distintos niveles de altura.

6 comentaris:

Miquel ha dit...

Me quedo entusiasmado con las fotos, y con los relojes
La foto de la puerta del reloj me gusta mucho y el reloj me encanta.
La limpieza y el orden y la tranquilidad son de envidia.
Un beso
Salut

Mª Trinidad Vilchez ha dit...

Muchas gracias querido Miquel, un abrazo.

Josep ha dit...

Yo también me he quedado entusiasmado. Te has dado cuenta que no se ve ni un vecino? Hay dos fotos, la 6 y la 8 que hay unos carteles hechos de plancha, colgados por los cadenas delgadas y dentro recortados que indican lo que hace aquella tienda. Aquí solo se ven dos pero hay pueblos que los hay uno detrás del otro. Las calles con adoquines me encantan. --En Barcelona ya no tenemos--.
La foto de la reja se ve un jarrón o lámpara precioso. En general es un pueblo de cuento...

Una abraçada.

Mª Trinidad Vilchez ha dit...

Muchas gracias Josep, un petó.

KRT ha dit...

Un poble molt bonic, i que jo no coneixia: me l'apunto. Jo, quan vaig ser a Albi, vaig tirar cap al Massís Central: Conques (meravellós també), Rodes, Saint Flour, Millau... A Cordes t'hi devies fer un fart de pujar i baixar carrers costeruts i escales, això sí; però valia la pena. Excel·lents fotografies. Gràcies!

Mª Trinidad Vilchez ha dit...

Moltes gràcies KRT, salutacions.