LinkWithin

http://mtvo-bcn.blogspot.com.es/

23 de enero de 2013

BARCELONA , SARRIÀ....JOAN PONÇ I BONET....PINTOR MAGICISTA Y COFUNDADOR DEL GRUPO " DAU AL SET ";23-01-2013...

MI VIDA Y MI HISTORIA
Joan Ponç en una fotografía de 1966

Joan Ponç conseguiría diez años más tarde, en 1965 el Gran Premio Internacional de Dibujo de dicha Bienal.
  
Su pintura presenta imágenes fantasmagóricas a la vez que dolientes y torturadas, en las que el subconsciente es el protagonista. Para Ponç el arte no es sino una introducción al misterio y a los secretos que encierra el espíritu. Sus cuadros y dibujos demuestran un acabado muy minucioso y detallado.

Durante esos cinco años (1975 - 1980) Joan Ponç peregrinó por diversos hospitales en busca de una solución para sus problemas de visión derivados de la diabetes que sufría. Las muchas horas que pasó en las salas de espera, entre prueba y prueba, las aprovechó para hacer lo que más le gustaba: pintar. De aquí, «el componente vital, biográfico y dramático de las piezas», explica Sílvia Muñoz d'Imbert, comisaria de la muestra dedicada al artista en 2010. Y de aquí también, el formato: pequeñas cartulinas pintadas con lápices, ceras y aguada. Pero pese a sus reducidas dimensiones y a los problemas de visión que arrastraba el artista, las obras son de un «detallismo y virtuosismo casi extremos», continúa Muñoz d'Imbert. Un trabajo que invita a quedarse prendado frente a cada una de las piezas.

La situación en la que fueron realizadas también está directamente relacionada con el tono de los dibujos de las nueves series que custodian las cajas: Mini-geperuts, Celestial, Estranya, Degollats, Èxtasi, Espurnes, Irregulars, Degenerats y Cap-espelmes. Las pintó todas a la vez, pero cuando su estado anímico era positivo abordaba los piezas de Celestial y Èxtasi, dibujos con un punto de esperanza; cuando las noticias médicas no eran buenas, se dedicaba a las series más oscuras: Degollats y Degenerats. Pero, aunque diferentes, todas reflejan el universo onírico del artista. Un mundo imaginario, alegórico y simbólico -«que a veces confundía con el real», apunta la comisaria- poblado de criaturas inquietantes, mitad humanas y mitad animales, y paisajes fantásticos habitados por animales y plantas irreales. Y todas comparten unos colores vivos e intensos, y un punto de humor negro.



El paso del tiempo permite que la obra de un artista se imponga por su propio peso. Un cuarto de siglo después de su muerte, y pese al relativo olvido en el que ha permanecido la figura de Joan Ponç (1927-1984), el que fuera miembro fundador del grupo Dau al Set en 1948, se ha convertido en un elemento imprescindible para entender la pintura de la segunda mitad del siglo XX en Cataluña.

Paradójicamente, la fama de la que Ponç gozó en vida, pareció diluirse a lo largo de estos últimos 25 años, en el que han sido escasas las exhibiciones de su obra ninguna exposición antológica por no hablar de la inexistencia de un catálogo razonado.

Joan Ponç i Bonet, pintor catalán, nació en Barcelona en 1927 y murió en Saint-Paul-de-Vence, Francia, en 1984.

La obra de Joan Ponç Bonet fue un fiel reflejo de su atormentada vida, que vio luz en Barcelona un 28 de noviembre de 1927. Tres años más tarde llegó su hermano Antonio y el 36 su hermana Marisol. Del 40 al 42 estuvo interno en los salesianos de Mataró y el año siguiente empezó a estudiar pintura en el taller de Ramón Rogent, un pintor por el que siempre tuvo una gran admiración, por esta época conoció a Joan Vinyals, anticuario, que andando el tiempo se convirtió en su primer marchante. En 1944 nació su hermana María Rosa que moriría en 1956; poco antes del alumbramiento el padre abandonó la familia.

A los 20 años ya realizó su primera exposición, conoció al pastelero-poeta J.V.Foix, al poeta y dramaturgo Joan Brossa, al crítico y filósofo Arnau Puig, el tipógrafo Enric Tormo y frecuentó la tertulia «La Campana». Eran tiempos de cierta liberalización dentro del franquismo puro y duro. Presentó su primera exposición en la «Sala Arte» de Bilbao. En 1947 fundó la revista «Algol» (de la que aparecería un único número) en compañía de Francesc Boadella, Joan Brossa, Jordi Mercader, Arnau Puig y Enric Tormo, embrión de lo que sería Dau al Set, puesto que algunos de ellos son creadores de esa revista (de la cual Ponç llegó a ser director) y del grupo homónimo. Después de una breve estancia en París de la mano de Joan Miró, una mención en la Bienal de São Paulo de 1955 le facilitó una beca para estudiar en Brasil, donde fundo el grupo L'Espai. En ese mismo año funda el grupo "Taüll", con Marc Aleu, Modest Cuixart, Jaume Guinovart, Jaume Muxart, Mercadé, Antoni Tàpies y Joan-Josep Tharrats.

Autorretrato de Joan Ponç. 1954. Óleo sobre tela. 108 x 56 cm. Colección particular








4 comentarios:

Miquel dijo...

Quien sabe una barbaridad del tema es Francesc Cornadó, que muchas veces se nos escapa en Tot...Es una entrada de categoría especial, porque es sensible...Un abrazo, grande.....muy grande. salut

Mª Trinidad dijo...

Hola Miquel,la cosa vino porque paseaba por Sarrià y vi la placa en la puerta de la casa donde nació este pintor, y una cosa lleva a otra, y al conclusión que he sacado es que al menos se quiere ese señor y lo que hizo en su vida y eso para mí merece un respeto.
Muchas gracias y un beso.

Mari-Pi-R dijo...

Encuentro que la vida de los pintores de otras épocas eran siempre muy atormentadas, quizás por ello lograron obras majestuosas.
Besos

Mª Trinidad dijo...

Un gran pintor, Mari-Pi-R, un abrazo y gracias guapa.