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14 de enero de 2012

EL GATO PEREZ, (1950-1990), JAVIER PATRICIO PÉREZ ALVAREZ, BARRIO DE GRACIA , BARCELONA 14-01-2012.

MI VIDA Y MI HISTORIA
EL GATO PEREZ ACTUANDO EN LA SALA BIQUINI, BARCELONA
UNIÓ GITANA DE GRÀCIA, PLAÇA AL GATO PEREZ, MAYO 1998.



El Gato Pérez concierto en el Born,durante las Festes de la Merçed, Barcelona 18 de Abril de 1989.








Nuestro Gato Pérez, (Buenos Aires, 1950 – Caldes de Montbui, 1990), compositor, letrista y cantante,  con cara de ensaimada, llegado de joven de ultramar, agitador y cronista musical de las décadas de los 70 y 80 de Barcelona, tenía, además, la firme voluntad de ser afortunadísimo en el amor. Según cuentan los íntimos, nadie lo vio nunca sin estar enamorado, ni nunca libre de las intransferibles penas de ese estado. Sus canciones contaminaron a una generación que buscaba la felicidad en sí misma y en su libertad «El mundo es una caja de sorpresas, que se abre con total facilidad, no le tengas miedo a la locura, si te acerca a la felicidad», y su realización en el amor a lo cercano, a los paisajes, al aire de una urbe que «como una estrella lejana, huye de la frivolidad».

Si toda película se basa en explicar una historia, cuanto más buena mejor, la de Gato me (nos) sirve para ahondar en parte de nuestras vidas y tiempos recientes, terrenos olvidadizos para muchos, a los que volvemos con gran emoción, con un poco de distancia y sin ninguna nostalgia. Con el recuerdo y el legado de Gato retomamos el pulso de unos años vividos intensamente, cuando soñábamos ser felices en un mundo que deseábamos cambiar mucho más de lo que al final resultó. «Sí, amigos, la vida es tal como aquí se cuenta. Esto es lo que me espera. Hay que saber derrotar el dolor con el placer y el pensamiento. Hay que seguir sintiendo contra todos y contra todo. Hay que saber que uno está solo». Dejar que su familia, sus músicos, sus amigos, los gitanos… hablen de Gato, escuchar 15 de sus maravillosas canciones en un mítico Zeleste reinventado, nos sirve para conocer su inmensa libertad, su falta de pudor, su desafío a la ortodoxia cultural dominante, su amor por las raíces populares de la música, su enamoramiento de una ciudad contradictoria, su pasión vital.. Todo lo que conforma la vida con sentido que universaliza al personaje.

Gato auténtico. Gato indagando en nuestras raíces que convierte en sus raíces, buscando en una cultura popular, con sabor de barrio, en un lenguaje que es tesoro antiguo, distante en el recuerdo, perdido en la memoria y que guarda un ritmo la especie que siempre es natural.... Impresiona la capacidad de adaptación que muestra a un género ajeno, él que procedía de los años dorados de Buenos Aires y que adoraba el jazz y el rock. Pero, Gato, libre como nadie, es capaz de saltarse las convenciones imperantes, reivindicar hacer lo que le da la gana, creando un espacio poético, único, personalísimo cuya vigencia no se la ha llevado ni comido el viento ni el vacío que creó su pérdida.

A Gato no le fue fácil la vida. Quizás ahora,  después de su muerte, sería reconocido como el poeta rey de su estilo. Soñó y convirtió la rumba catalana, el género por excelencia del mestizaje, del cruce mendeliano entre culturas, en el folklore urbano de Barcelona, la ciudad mediterránea que lo había acogido. Sin embargo su obra trasciende, culta e inspirada, los límites de la rumba. La evolución de la música popular en los últimos años le da la razón en su apuesta, pero como todos los creadores que han ido por delante de los gustos del momento y que prescinden de los dictados de los mandamases de la moda, pagó un precio alto por su libertad creativa. Se lo pusieron difícil, como a tantos otros artistas, y como muchos otros grandes forzó la máquina en su empeño y el corazón le dijo basta. Demasiado pronto.

Quizás creó una música demasiado triste para ser bailable o demasiado bailable para ser moderna e infinidad de veces estuvo a punto de tirar la toalla y buscar un trabajo más sedentario. Pero siguió en la brecha, luchando hasta el final. De Gato y también de nosotros mismos, tal como era, tal como éramos, va el sentido de esta película. «Qué nos va a pasar ahora, qué más nos puede ocurrir en este circo caliente, que debemos compartir. Lo que va a pasar mañana, lo que puede suceder, renovar las ilusiones para no desfallecer». El gran Gato se estrena el 17 de enero.


Hemeroteca La Vanguardia



A finales de los setenta, un músico, compositor y poeta muy especial, Javier Patricio Gato Pérez, descubre la rumba catalana en las fiestas del barrio de Gracia y abre una nueva época. Barcelonés de origen argentino, conectado con el mundillo musical layetano marcado por el rock progresivo y el jazz, el Gato descubre una forma musical autóctona, popular, y que proporciona una base perfecta para sus poéticas letras. Son los tiempos en que los músicos de la onda layetana, con su base en la sala Zeleste, tras años de bucear en las fronteras del jazz-rock , buscan formas musicales con una base más popular y menos fría: la Orquesta Mirasol pasa de inspirarse en Miles Davis a descubrir la salsa, surgen la Rondalla de la Costa, Sardineta, Toti Soler se va a estudiar flamenco con Diego del Gastor en Morón (Sevilla)... y hasta se forma la Orquesta Platería, sobre el modelo de las orquestas de baile de fiesta mayor, pero incorporando a parte de la flor y nata de los músicos locales. En este contexto, el Gato conecta gente diversa y monta un grupo combinando a los músicos de jazz-rock de Secta Sónica con gitanos catalanes de Gracia o del Portal. Pronto saca un disco de rumbas que deja huella, Carabruta. Seguirán varios más. Algunos alcanzan lo que para la época es un notable éxito comercial, otros se oyen y venden menos. Los hay maravillosos, pero otros acusan la exigencia de la industria de sacar un disco al año, el peso de una sobreproducción. En cualquier caso, hay varios excelentes (incluidos algunos sólo disponibles en vinilo). Es muy probable que la rumba no hubiera seguido el mismo rumbo sin la saga del Gato. No es casual que en el barrio barcelonés de Gracia, cerca de la Plaza Raspall, donde él descubrió la rumba catalana, hoy haya una plazuela (y hasta un pequeño monumento en la plaza del Pueblo Romaní) dedicados a su memoria.




Cachas y la Barcelona de 1970…..
LA VANGUARDIA - 21/10/2004
José Manuel Brabo, alma del grupo progresivo Música Dispersa, falleció el pasado sábado en Barcelona.

A finales de los 60 aterrizó en Barcelona, procedente de Madrid, José Manuel Brabo, Cachas. Pese al uso de un alias herencia de su juvenil entrega al atletismo, Brabo no pertenecía al gremio de la delincuencia, sino al creativo: en Barcelona se convertiría en alma y motor de Música Dispersa, grupo integrado también por Sisa, Albert Batiste y Selene. El único, experimental y homónimo disco (1970) de dicha formación es todavía hoy, pese a sus módicas ventas, la gran referencia de la música progresiva de la época.

¿Qué impulsó a Cachas a cambiar de ciudad? “En la capital explicó él mismo, años atrás yo formaba parte de Trágala, un grupo de canción protesta, junto a Hilario Camacho, Elisa Serna y José Luis Leal. Cuando me dejaban, cantaba unas canciones en las que, en lugar de letras, soltaba fonemas ininteligibles. La verdad es que no pegábamos ni con cola. Pero yo iba con Trágala porque no era fácil hallar un grupo para subir a un escenario. 
Cerrada aquella etapa, y convencido de que “en Barcelona había más ambientillo hippy”, Cachas se instaló en un piso de Ciutat Vella, compartido las comunas del tardofranquismo eran heterogéneas con un ejecutivo de Matesa en paro y un conductor de autobús. Allí le conoció Albert Batiste; allí escucharon discos de la Incredible String Band, los Stones, Dylan o Hendrix. Luego Batiste le presentó a Sisa. Y más tarde embarcaron a Selene, que había estudiado piano y flauta, y tocaba además los bongos (aunque “de modo más informal”, según Sisa). Todo pasó “naturalmente, sin planes”, dice Batiste. Quizás porque todos compartían el interés por un modo de vida alternativo.

La impresión que causó Cachas a sus nuevos amigos fue de aúpa. “A mí me pareció una mezcla de peregrino medieval y sabio de Oriente. De hecho, lo recuerdo de secundario en El retaule del flautista y también como lector del Tao. En lo musical, era un genio”, dice Sisa. “Tenía magnetismo, lucía melena pelirroja, era muy leído, se interesaba por el Zen, era divertido y discreto”, evoca Batiste. “Era un artista nato, con gran creatividad y afán innovador, y una bellísima persona”, apostilla Selene.

Quizás cueste entender, en tiempos de conjuntos diseñados en el departamento de marketing de las discográficas, que un grupo se formase con espontaneidad. Pero así fue. “Nos vimos, conectamos y empezamos a tocar juntos, sin saber por qué ni cómo. Teníamos muchas ideas, casi reventábamos, y las liberamos juntos”, dice Sisa. Y remata Batiste: “Cada uno mostraba sus retazos de composiciones (la mayoría era de Cachas) y, sobre eso, los demás añadían su aportación. Vivíamos a nuestro aire. Y la música seguía a la vida”.

Una vida que Sisa califica de “marginal” -”a los melenudos nos miraban mal; a mí no me dejaron entrar en Bocaccio hasta 1975?-, y que se desarrollaba en domicilios particulares y en locales como London Bar, en La Enagua,carrer Muntaner, actuaba muy amenudo el Gato Perez, Can Ninots, El Portalón, Jazz Colón, El Paraigües, L´Ascensor y, a última hora, y con riesgo de redada, en el Drugstore del Liceu. Corría el otoño de 1969 y había nacido Música Dispersa: un grupo que ofrecía poéticas, hipnóticas y armónicas canciones sin letra ”queríamos superar la canción de texto, quizás como respuesta a la cançó”, afirma Batiste, y donde las voces emitían sonidos abstractos, del murmullo a la onomatopeya, sobre arreglos acústicos (guitarra, mandolina, bajo, piano…, también flauta, bongos, etcétera).

Música Dispersa perfiló su repertorio en directos al primero, en Valencia, fueron en tren, con el instrumental a cuestas y no grabó su mítico disco hasta el verano de 1970, con diez temas y una enorme ola en portada. “La dibujé inconscientemente rememora Selene, pero ahora sé que la ola es la imagen de lo fugaz, de lo que se deshace un instante después de hacerse”. Fue el caso de Música Dispersa. Grabado el disco, Cachas se fue a la mili y “la banda -señala Sisa-, hizo honor a su nombre y se dispersó”.

En la última reedición de Música Dispersa (Discmedi, 2004), Sisa resume así la historia del grupo: “Por azar o por destino / Cachas del Tao emergió / desde Adorno llegó Albert / de Dadá venía yo. / Selene, ángel caído / del paraíso, tal vez./ La del olvido / buscábamos sin querer / -aunque de haberlo querido / no la hubiéramos oído-. / En no querer la encontramos, / al hallarla la perdimos. / Inconexa, un espejismo, / quizá del sueño el
envés, / la vida es / y nosotros, un ruido.”

Cachas eligió luego una existencia retirada y se fue a Menorca. Allí ha vivido 30 años, cultivando los afectos personales, la vida junto a su mujer Montse Molí y su hija Joana, el contacto con los amigos. En su casa de Sant Lluís, sentado en el jardín que mimaba a diario, Cachas se entregó a la lectura, a la poesía, al ensamblaje de textos integrados por citas ajenas y reflexiones propias, que redactaba con primorosa caligrafía y después distribuía entre sus amigos.

Cachas ha vivido con la sonrisa siempre dispuesta, sin quejas, pese a la afección renal que le encadenó a la diálisis, minó su salud, pobló sus brazos de moretones y protuberancias, y sólo se atenuó, en parte, cuando se sometió a un trasplante de riñón, que le cedió su hermano.

El pasado sábado, aquejado también de cáncer y sólo dos días después de que muriera su hermano, el donante, Cachas falleció en Barcelona. Contaba 56 años. Cruzó el umbral suavemente, rodeado de su familia y de los viejos amigos de una Barcelona en la que era posible creer, como creyó Cachas, que la vida es un tranquilo fluir, y que basta sumarse a ese fluir para participar en un proceso creativo.

Eran otros tiempos, claro. Pero el recuerdo de Cachas los mantendrá vivos.

http://www.hostalmusical.com/nando/index.php/cachas/





10 comentarios:

Miquel dijo...

de noche.....todos los gatos son pardos ¡¡¡¡¡

Mª Trinidad dijo...

Sí, que es verdad de noche todos los gatos tienden a ser pardos...!!!
Un abrazo y BFDS.

Lorenzo Miró Hernández dijo...

Bonito homenage que le haces. Era un tipo que me gustaba con esa rumba y su salero. Y eso que era argentino.
Besos y abrazos.

Mª Trinidad dijo...

Muchas gracias lorenzo:
Al Gato Perez, lo ví actuar muchas veces y la verdad que el señor hacía bailar a todo el mundo, y en el barrio de Gracia, era el Rey, y en la Plaça de Poble Romaní, era su casa, y muy bien que se le quiera y se le dé un homenaje.
Pronto le toca al Pescailla, que era hijo del barrio de Grácia, y el Gato, aunque era argentino, todo el mundo se pensaba que era un gitano fino del barrio de gracia, que son la mar de majos y muy buena gente, que eso es lo principal, seas de donde seas, raza o religión, la gente buena siempre llega al afecto y al pueblo...
Un abrazo querido Lorenzo y muchas gracias por pasarte, este finde tengo exámenes y estoy liada, a la tarde pararé y me pasearé por tu lindo blog.
Un saludo y gracias.

Mari-Pi-R dijo...

Hola Mari Trini, hoy nos has dejado mucha vida en tu espacio, las rumbas me encantan, tanta vida le veo en ellas su ritmo es fantástico.
Bueno, que tu paseo de hoy sea fructuoso.
Un beso

Eastriver dijo...

Trini, como siempre disfruto que ni te imaginas. Si tu blog fuera una revista, yo estaría suscrito, palabra.

Adoro a gato y lo que simboliza, esta tierra de acogida que ha convertido en catalanes a los argentinos, a los castellanos, a los andaluces... así concibo yo a Catalunya, no como cosa de adn, ajajaja. Y luego está la música, y la plaza, y tus textos... Soy mejor ciudadano de Barcelona desde que te leo. Estaría muy bien que pudieses hacer crónicas audiovisuales de tus rutas por nuestra ciudad: a veces he visto reportajes que eran un churro, de malos. Y en cambio los tuyos, tan inesperados porque siempre descubres algo... y con tanta sensibilidad.

Montse dijo...

Me encanta la rumba catalana, lástima que Gato se fué tan pronto, su música contagiosa te hace bailar aunque no quieras.
Un beso y estudia mucho.

Mª Trinidad dijo...

Me halagas demasiado, de verdad te lo digo.
Es un honor que tú me digas cosas tan preciosas, así somos los Catalanes, en eso te doy toda la razón, acogedores de todas las etnias, religiones y culturas, y sería muy importante que los noubinguts, valorasen estas acogidas y diesen su fruto para el bien de todos en general, cosa que a veces no es así, y me da mucha pena...
Pues ahora te voy a decir, de quien he aprendido...
De el Sr. Dani Cortijo, fué a raiz de una conferencia que dió, en la biblioteca Jaume Fuster, en Plaça Lesseps, en la presentación de su libro:

HISTÒRIES DE LA HISTÒRIA DE BARCELONA

http://altresbarcelones.com/

Les altres barcelones, La barcelona Vella, descobreixi la ciutat a través dels seus detalls més atractius.
Dani cortijo és llicenciat en Història per la Universitat de Barcelona. És guanyador dels premis Blocs Catalunya 2099, en la categoría de cultura.

Y conocí el premio a través del diario gratuíto , ya desaparecido ADN, que hablaba de los blogs de Barcelona, por otro lado yo todavía soy muy novata , había empezado mi blog, y no sabía como seguir, y dí con mi ángel de la guarda, Miquel Cartisano de Tot Barcelona, y fué el que me dió muchos ánimos, por mail, es amigo virtual, y una persona fantástica, porque siempre me ayuda y anima de una forma muy alentadora.
Oír las charlas del Sr. Dani Cortijo,fuí a varias me parece que fueron cuatro, y como describía , por ejem. El Born, y yo empecé a ir allá y caminar, siempre mirando para arriba, desde que hago eso, tengo menos papada...Ja,ja,ja.
Así que desde aquí, animo a todo el mundo que compre su libro,te hacen descuento,y yo esas navidades del 2009-2010, regalé su libro a amigos y como regalo de navidad, todos lo han aprovechado, porque hemos hecho salidas al Born, libro en mano y hemos disfrutado de lo lindo, mirando, paseando, comiendo, bebiendo en ese barrio tan maravilloso, y luego, pueden hacer rutas, por los diferentes barrios, Barcelona es muy grande, y no se acaba nunca...Así empecé en esto, querido y cariñoso, Ramón...
muchas Gracias y un abrazo.Mari Trini.

Mª Trinidad dijo...

Hola Mari-Pi-R:
muchas gracias, y espero que pongas las rumbas ahí en Quebéc, bien fuerte y entres en el calor de la alegría de bailar al son de este gran hombre lleno de ritmo y corazón, si no no hubiese podido hacer felices a tantas personas que han bailado y bailan con ÉL...
Besos y muchas gracias.

Mª Trinidad dijo...

mi querida amiga Montse, tu hermana también me ha dicho que os gusta la salsa y bailar, pues adelante bailar siempre y no dejar de moveros, como dice Eduard Punset, bailar y caminar y mirar para arriba y conocer secretillos de la ciudad que es una maravilla, nuestra Barcelona, un beso y felicidades por tu maravilloso blog,muchas gracias y un beso.