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13 de noviembre de 2011

TERGAL.. LA FIBRA REVOLUCIONARIA, SAFA 1923,SOCIEDAD DE FIBRAS ARTIFICIALES,NYLON, TERGAL ETC. BLANES -GIRONA.

MI VIDA Y MI HISTORIA

SAFA ,TERGAL, BLANES
http://www.actualrevista.net/index.php?content_id=1770&ses=470203bbaad0d76f821ce371bd186e52








Algunas actividades desaparecidas: industrias del jabón, de la lejía, de las pastas alimenticias. El género de punto, tan importante a principios de siglo, desaparece. Pongamos un ejemplo concreto de esta decadencia del trabajo artesanal: Evolución en la producción de alpargatas (espardenyes): Había 15 talleres en 1850, 10 en 1890, 3 en 1930 y, según consta en los documentos municipales, en 1960 ya no había registrado ninguno.
Estas formas de artesanía tradicional han ido desapareciendo para dar paso a las grandes fábricas textiles modernas. Un ejemplo muy claro lo constituye
la SAFA (Sociedad Anónima de Fibras Artificiales), de tanta trascendencia socio-económica para nuestra ciudad.
Se funda la SAFA en 1923. Una importantísima fábrica que produce fibras sintéticas y artificiales (nylon, tergal, etc.) ¿Por qué una fábrica tan irrelevante escogió un pueblo como Blanes? Es una buena pregunta. Dos razones principales lo explican: Primera, abundancia de agua del río Tordera. Muy útil para la fabricación de fibras artificiales. Segunda, el puerto y la estación del tren, ideales para recibir y enviar materiales y productos.
Por otra parte, los terrenos eran más baratos y los impuestos de producción menores que en Barcelona. Además, precisamente, la tradición artesanal de Blanes era una mano de obra de cierta calidad a tener en cuenta.
Como es de suponer, la actividad de la fábrica marca decisivamente al pueblo, pues una parte muy relevante de los habitantes de Blanes (y sus familias), ya sean nativos o inmigrantes, trabaja para ella. Junto al turismo ha provocado el gran cambio (económico, social) que nuestro pueblo ha vivido desde los años 50. En la década de los 60 daba trabajo a 2.300 obreros. Hagamos un repaso sucinto a la evolución en el número de trabajadores: en 1926, 400 obreros; en 1935, 950; en 1950, 1300 y 1964, los 2300 mencionados antes. Blanes no cubría la oferta laboral que la fábrica precisaba. Venían de las poblaciones vecinas. De hecho había un servicio de recogida por Calella, Malgrat, Pineda, Lloret, Tordera, etc., además de la línea del propio pueblo. En los años 60 la mayoría de obreros venían de las provincias sureñas: de Extremadura, Andalucía y Murcia. Como quiera que la llegada habitual de inmigrantes no fuera suficiente para cubrir las necesidades de la gran empresa textil, ésta envió personal a ‘reclutar’ trabajadores en lugares del sur; en algunos casos, llegaron a absorber la mayoría de población activa de un pueblo, como sucedió en el caso de la localidad malagueña de Ardales (hermanada con Blanes desde hace ya muchos años). La SAFA, por lo pronto, les ofreció alojamiento en una pensión de su propiedad llamada El Molino. A partir de los 60, la SAFA, como señalábamos arriba, no es sólo ya el único foco de atracción de la nueva inmigración: el turismo, la construcción y sectores derivados de ésta complementan el imán que Blanes provoca en demanda laboral. A partir de los años 80-90 sufre algunos cambios de nombre (y de reducción de personal): Rhone-Poulenc, Nylstar, aunque la gente la siga llamando por su antigua denominación. No pocos barrios de Blanes crecen y se llenan con la masiva llegada de inmigrantes (Los Pinos, La Plantera, Ca la Guidó, etc.) Los nativos conviven con los recién llegados con armonía y colaboración. Las parejas ‘mixtas’ son pronto una realidad. En materia lingüística, el catalán sufre un retroceso en su uso debido, precisamente, a esta continuada presión demográfica de habla castellana (en varios dialectos), pero este punto ya merece un artículo aparte...




10 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

La fibra que evolucionó el textil y resolvió tantos problemas de no planchar.
Muy bueno amiga

Mª Trinidad dijo...

Gracias...!!!
Besos...!!!

Miquel dijo...

buenísima entrada ¡¡¡

Montse dijo...

Casi todas las prendas llevaban la etiqueta de tergal. Me suena que había carteles de publicidad con unos peces dibujados, no estoy segura si era de tergal. Algunas prendas eran incómodas de lo tiesas que eran. Estás en todo Mari Trini, un beso.

Mª Trinidad dijo...

Es que hay que acordarse de todo o casi de todo, porque si no, se olvidará, pero aunque esa fibra era dura, fué una liberación para las amas de casa y se ahorraron el planchar algunas cosas...
Muchas Gracias querida Montse, y un beso.

Mª Trinidad dijo...

Miquel, Gracias...!!!

Jordi Bonet dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Mª Trinidad Vilchez dijo...

Dicho queda Jordi Bonet.

Saludos cordiales y gracias por tu aportación.

Anónimo dijo...

Te honra haber borrado el comentario de Jordi Bonet.

Por lo demás, enhorabuena por el artículo.

Mª Trinidad Vilchez dijo...

Si está amargado, y es un racista Jordi Bonet, en mi blog, no tienen cabida los maleducados, resentidos y agresivos...
Que se haga un blog y pubique lo que quiera él/ella.


Gracias y un cordial saludo.