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24 de octubre de 2011

ESTABLECIMIENTOS EMBLEMÁTICOS YA INEXISTENTES 100 AÑOS ATRÁS, BARCELONA...

MI VIDA Y MI HISTORIA


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BARCELONA CASA PANTALEONI  1940.

LA VANGUARDIA Edición del domingo 09 de enero de 1916

En algunos casos estas actividades acababan creando pequeños talleres en el domicilio, donde se podía reproducir bien la estructura tradicional de maestra, oficiala, aprendiza, cuando se trataba de modistería, satrería o sombrerería personalizada. En otros casos el trabajo solía realizarse a destajo y podía incluir el completar toda una prenda, o incluso una organización en cadena con la especialización en una parte del producto (puños, cuellos) cuando se trataba de confección, o también era posible realizar otras tareas en serie como la paragüería, satreria, guanteria, floristeria artificial y fabricación de botones, entre otros. Todos los miembros femeninos de la familia, incluso del vecindario o de la escalera podían participar de estos trabajos, siempre bajo la dirección de la mujer responsable delante del cliente.
El aprendizaje de estos oficios solía realizarse todavía por transmisión en el seno de la propia familia o sus aledaños, donde las niñas adquirían desde la infancia el manejo de agujas, alfileres e hilos, tijeras, punzones y dedales. En el origen primero del aprendizaje no se debe excluir, tal como ocurría en el siglo XVIII y XIX, las estancias durante la juventud o la infancia en escuelas y centros asistenciales ; también en los propios talleres de costura, los cuales al contraer matrimonio la empleada podían seguir proporcionándole el trabajo a domicilio. Respecto a las instituciones asistenciales en los inicios del siglo XX, hemos de considerar que en gran medida todavía se daba una situación como la que ha podido expresar M. Carbonell con estas palabras: "teniendo en cuenta que las mujeres estaban excluidas del aprendizaje formal y reglado en el seno de los gremios, el ingreso en un determinado tipo de institución asistencial podía representar una vía "paraformal" de aprendizaje para las mujeres al mismo tiempo que una vía de incorporación a los mercados laborales y matrimoniales " 
El trabajo se recogía y se entregaba diaria o semanalmente a última hora de la tarde al taller, situado casi siempre en el centro histórico de Barcelona, donde se cortaban y se preparaban las prendas a gran escala para el consumo de la ciudad, del mercado español e incluso para la exportación a países de la América hispana. Pensemos que un gran almacén barcelonés como El Siglo exportaba camisas confeccionadas a América y contaba con un impacto laboral exterior de unas seis o siete mil personas ocupadas en pequeñas industrias, pieceros y destajistas que trabajaban exclusivamente para ellos . Además de él existían desde mediados siglo XIX numerosos talleres de confección en serie como los conocidos establecimientos Pantaleoni Hermanos, o El Aguila.










6 comentarios:

Miquel dijo...

me acuerdo de esta casa en la calle portaferrisa...¡¡¡creo ¡¡¡

Mª Trinidad dijo...

Si porque todo el mundo compraba pantalones ahí, y estaban siempre por la radio, anunciándose...
Buen Día Miquel.

Josep dijo...

Hola! Pasaba a saludarte y a dar una vuelta por tu blog. De la casa Pantaleoni Hnos. o del Aguila yo me acuerdo perfectamente, como también me acuerdo de "El Barato", creo que estaba en la Ronda, antes de llegar al Paralelo.
Un beso.

Montse dijo...

Hola! El domingo pasado estuve buscando con mi hermana Julia a ver si encontrábamos algo sobre El Barato. Sólo conseguimos encontrar por Internet una foto con un Rey Mago hecha en los almacenes. El anuncio de Pantaleoni también me suena de la radio.

Mª Trinidad dijo...

Hola Josep, los que tenemos cierta edad "18"; como cada año, nos acordamos de Pantaleoni y del Barato, el Siglo, el Águila, El Sepu , calzados Segarra, etc...mucho antes del C.I.
Muchos abrazos y Gracias.

Mª Trinidad dijo...

hola Montse voy a buscar algo del Barato, si lo encuentro lo añado, muchas Gracias y un beso, Mari Trini