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23 d’agost de 2011

BARCELONA Y LAS LARGAS COLAS PARA PODER COMPRAR PAN, Y ALIMENTOS...DURANTE LA GUERRA 1936-1939...




Barcelona, Pastisseria Forn Mateu Serra. Gran Vía 546

Las largas colas que se producían, para comprar pan durante la guerra 1936.39
Antoni Escribà, pare de Chistian Escribá,fent una mona de Pasqua, còpia exacte del monument al Dr. Robert, 1978. AFB. Pérez de Rozas
Mones de Pasqua a la pastisseria Escrivà de la Gran Via, abril de 1982. AFB. Pérez de Rozas

Este horno Forn SERRA, dio de comer pan , a mucha gente de Barcelona durante la guerra, esta pastelería-panadería era y es entonces de los abuelos de Cristian Escribá, el Genio de la pastelería, de casta le viene al galgo, buena persona,  un trabajador incansable y muy amigo de sus amigos y sobre todo honrado, como sus antepasados, abuelos y bisabuelos dedicados a la pastelería artesana.
                                                Años 70 en la Gran Vía, 546


Los bisabuelos de Cristian  Escribá y su abuela 5ª por la derecha

            Repartiendo pan, con cartillas de racionamiento...






Esta cartilla me la ha regalado Josep Estruell, del Blog Vivéncies, Gracias.
                                          Durante los bombardeos, los andenes del  metro eran un refugio, Barcelona .
                                              Niñ@s en la Navidad del 1936
                                               Colas de hambrientos 1938, Barcelona

                                                           Muchedumbre...



Hemos hablado muchas veces del hambre de la guerra, incluso hemos memorizado fragmentos del libro “Amb ulls de nena” que reflejan a la perfección la falta de alimentos y como afectaba eso a la vida cotidiana. Por lógica era mucho mayor en la ciudad que en los pueblos, en los pueblos siempre se puede sobrevivir de la pequeña agricultura, ganadería, etc... En la ciudad esto no es posible, se depende de los suministros, ya lleguen del interior o a través del mar. En Barcelona se celebraba con euforía la llegada de un barco con alimentos al puerto, no era extraño que fuesen torpedeados o abordados, por eso cuando llegaba comida al puerto la alegría se desataba.

Esta historia nos sitúa a principios de 1939, Catalunya está perdida y los republicanos van saliendo de sus ciudades mientras los nacionales van entrando poco a poco. Muchos autores y testigos se refieren a esa época como la de mayor libertad de la Guerra, se poducen vacíos de poder que son aprovechados por los ciudadanos.
Ante un vacío de poder parece que algunas personas están abocadas al desorden y el pillaje (o quizás no, pero desde luego es lo que ocurrió en 1939). La gente tenía hambre y decidió solventar dicho problema.
Centenares de almacenes fueron asaltados antes de la entrada de los sublevados, la gente entraba y cogía todo lo que podía con cualquier recipiente que encontrase, los sacos de trigo eran rajados por la mitad y los granos cubrían el suelo, todos se agachaban y peleaban por conseguir la mayor porción de comida, lo mismo pasaba con el resto de alimentos que los republicanos custodiaban para su reparto. Las patatas, el azúcar, la sal... probaron el suelo sucio de los almacenes.

Especial gravedad revistieron los hechos en Sabadell, ciudad industrial cercana a Barcelona. Todo empezó con los vecinos alrededor de una zapatería (la Noguès) que demandaban al propietario la venta de los zapatos almacenados al precio de 1 peseta por el par (aunque ya se sabía que la moneda emitida a partir del 18 de julio de 1936 no tendría valor en el régimen que se iba a implantar). Al principio todo transcurrió dentro de los cauces de la normalidad (o de la máxima normalidad posible) el tendero ofrecía los zapatos requeridos a través de una ventana pero la gente se descontroló, entraron por la fuerza en la tienda y cogieron todo aquello que quisieron.
Ese fue el principio de unos actos de auténtica locura colectiva, evidentemente asaltaron los almacenes oficiales pero, la parte que más nos ha sorprendido, también se dirigieron a los Hospitales de Sangre de la ciudad. En esos hospitales estaban los heridos de guerra, los enfermos “normales”, el personal sanitario, etc... Todos se llevaron un gran susto cuando vieron entrar a la turba. Los soldados sufrían en la cama mientras la muchedumbre les arrebataba las sábanas, los cojines, medicamentos, colchones, e incluso a algunos les arrebataron sus posesiones más privadas.
Estos actos de locura colectiva más o menos intensa se produjeron en todo el territorio del Estado, la guerra había acabado pero aún quedaban unas horas de libertad que algunos decidieron aprovechar...

14 comentaris:

Miquel ha dit...

Muy, m uy interesante...las fotos de la pastelería no las conocía....¡¡¡Salut

Mª Trinidad ha dit...

Ya te las puedes guardar, son en primicia y exclusivas...Preciosas a que sí?
Saludos Mari Trini Y gracias por tu comentario.

Josep ha dit...

Muy interesante Mª Trinidad, es un gan documento el que nos has traido en esta ocasión. Con tu permiso quisiera apuntar que hay dos cosa que por si solas ya merecen una entrada.
La primera y muy importante:Los refugios de Barcelona, y la otra: Las cartillas de racionamiento.
Te felicito.
Una abraçada.

Mª Trinidad ha dit...

Gracias Josep:
Pero hace meses ya puse, varios refugios, de Gracia, de Sants etc...Y de cartillas de racionamiento tambien, lo que hoy lo he hecho de otra forma, de refugios tengo como cinco post...
Muchas Gracias Josep y un abrazo.

Josep ha dit...

Mª Trinidad, no me refiero a los refugios que ya estaban construidos, sino la forma que lo hicieron, y quien y como. Si me permites yo terminaré uno que tengo a medio hacer, y cuando esté listo lo podemos compartir.
En la calle Llull esquina a Granada, alli había uno muy largo, creo que terminaba el la calle Llacuna (o sea unos 200 metros).
La foto de la cartilla de racionamiento no se el porque, pero es cierto que se ve borrosa y además no queda ampliada.
Muchas gracias.

Josep ha dit...

Mª Trinidad, no me refiero a los refugios que ya estaban construidos, sino la forma que lo hicieron, y quien y como.Pasaré a ver los tuyos. Si me permites yo terminaré uno que tengo a medio hacer, y cuando esté listo lo podemos compartir.
En la calle Llull esquina a Granada, alli había uno muy largo, creo que terminaba el la calle Llacuna (o sea unos 200 metros).
La foto de la cartilla de racionamiento no se el porque, pero es cierto que se ve borrosa y además no queda ampliada.
Muchas gracias.

Mª Trinidad ha dit...

Me parece muy bien Josep, y no hace falta compartirlo, lo haces tú y de tí aprenderé lo que me quieres decir.
Un abrazo y muchas Gracias, Mari Trini

Mª Trinidad ha dit...

Me parece que has enviado dos veces el comentario...
Besos y abrazos

Miquel ha dit...

Gracias , las del metro se las enviaré a un amigo que seguro le agradarán ¡¡¡salut

Mª Trinidad ha dit...

Muy Bien Miquel!!!

Monja de Clausura Orden de Predicadores ha dit...

Hola Trinidad, disculpa mi silencio, ando agobiada en mi nueva comunidad, pero no por ello me he olvidado de ti.
Ya sabes que me gustan tus post, que me muestran nuestra Barcelona antigua.
Gracias por estas ineditas fotografías
Te dejo un beso de ternura
Sor.Cecilia

Mª Trinidad ha dit...

Ya me imagino Sor Cecilia, que has tenido mucho trabajo y no te has podido conectar, yo lo comprendo todo y más a tí.
Te envío un abrazo de cariño de Mª Trinidad...BESOS

jordi ha dit...

Anda,leyendo lo del asalto a los almacenes recordé lo que me comentó mi padre,luchó en el frente del Ebro y cuando llegó a Barcelona camino de Figueras a Francia relatóme el asalto a los almacenes de la República, donde pasó como dices.Le dió pena lo que vió aunque comprendió lo que sucedía.Acabó en el campo de Argelés y después se enrroló con el ejercito frances y se lo llevaron a Argelia....pero esto es otra historia.

Mª Trinidad ha dit...

Sí querido Jordi, yo soy de sabadell, y a veces mezclo tambien Barcelona.
Lo de tu padre de verdad que lo siento, me da mucha pena de tantas personas anónimas que la voz se la ponemos nosotros, los que recordamos...
Le envío un abrazo y un beso donde esté, MUAAA!!!
Y a tí otro, te animo a que cuentes sus cosas, yo ya lo he hecho, empecé por mis abuelos, padres , tíos, hermanos etc...Y ahora depende, me hizo sentirme muy bien, es su memoria y la mía, que yo de pequeña era una preguntona de cuidado...
Besos guapo.