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5 de agosto de 2011

BARCELONA Y 3º--- WAD-RAS 2011.

MI VIDA Y MI HISTORIA









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Recuerdo  que en aquella nebulosa de miedos infantiles situados en el barrio, tenían un lugar destacado dos edificios de factura idéntica y para mí siniestra, situados uno en frente del otro, allá en la calle Wad-Ras, una zona para mí ya insegura, pues allí decían se encerraban a niñ@s como yo o a jóvenes, unos por la desgracia de estar desamparados, los otros como castigo por saltarse las reglas. Se trataba de la "Protección de Menores" ("La Prote"), que ocupaba toda la manzana entre las calles Ramón Turró (Enna), Álava, Pamplona y Doctor Trueta (Wad-Ras), edificio desaparecido en 1978. Y el otro, el "Reformatorio", edificio más pequeño y que luego pasaría a ser hasta el día de hoy, cárcel de mujeres.Creo que a pesar de la reputación que oficialmente poseían, uno "benéfico" y el otro "penal", en el fondo tenía sentido que desde mi temor infantil los dos estuviesen unidos por un mismo sentimiento. Uno era la "cara amable" de la sociedad y el otro "la recta y severa" de la misma sociedad. Y con ello no quiero poner en duda las buenas intenciones de aquel "Grupo Benéfico Wad-Ras" que en 1915 ocupó aquel edificio construido por Enric Sagnier, arquitecto y marqués.Un centro de acogida de niños abandonados o con padres sin recursos, pero nunca la beneficencia puede sustituir a la igualdad y la justicia social.El Grupo Benéfico Wad-Ras era "el centro modélico" de la Junta de Protección a la Infancia de Barcelona, dirigida en sus inicios por el pedagogo Lluís Maria Folch i Torres, que durante la guerra cambiaría su nombre por el de "JJ Rousseau", pero que ya con el franquismo adquiriría toda esa patina siniestra que mi intuición infantil captaba en las conversaciones de los adultos. Un centro donde la única pauta era la dura disciplina que imponían unos "educadores", muchos de ellos religiosos, que transmitían sus frustraciones a los menores allá encerrados.


Voces se alzan y se alzarán contra las cárceles, pues un sistema que penaliza los efectos de la pobreza y la marginación, que él mismo produce, es un sistema enfermo. Una enfermedad que no se puede ocultar con la violencia o el encubrimiento. Cómo puede ser que en Barcelona en poco más de diez años se haya duplicado su población reclusa y no se interrogue, ni se busquen las causas, más allá del tópico ancestral e inquisidor de que el hombre es malo por naturaleza y que la mayoría de malos vienen de fuera.

La crueldad de la cárcel se agudiza en el caso de muchas mujeres por su condición de madres y por la relatividad de los delitos por los que ingresan. Pues en la cárcel no hay redención, sólo castigo.

4 comentarios:

Patricia dijo...

Es un problema contemporaneo que aun se mantenga el concepto de prisiones (creadas hace mas de 200 anoys) en la actual sociedad. Muchos estudios demostraron que no son del todo efectivas y que en muchos casos son extremadamente costosas (en varios niveles). Quizas es hora de un cambio y que se planteen nuevas formas de reforma y que vayan acordes con el tipo de ofensa de manera justa y equitativa para la sociedad toda.
No sabia de la protesta que mencionas, sumamente interesante asi como las fotos que son impactantes, ojala encuentren una solucion.
besos,

Mª Trinidad dijo...

Muchas Gracias Patricia, por tus comentarios.
Así debía de ser educar , pero nuestros políticos no les interesa que seamos inteligentes y distingamos el bien del mal, como van a estar los pres@s, si están hacinados y no tienen ni espacio vital...Agresiv@s con toda la sociedad que sabemos lo que pasa y no movemos un dedo, ni para publicarlo o simplemente opinar sobre un tema muy delicado, la gran mayoría están pres@s por temas relacionados con las drogas y cada vez más, y los demás delitos robos y los delitos de siempre...
Muchas gracias y un Abrazo de Mari Trini

Miquel dijo...

También me has refrescado la memoria....

Mª Trinidad dijo...

Eso es muy bueno, las cosas no se deben olvidar.
Saludos y gracias Mª Trinidad