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4 d’abril de 2011

MENDIGOS EN BARCELONA 1930...Y AHORA EN EL AÑO 2011, MÁS MENDIGOS QUE ANTES...Y LA CASA DE LA CARIDAD...



MI VIDA Y MI HISTORIA
(MIRAD LOS VIDEOS...; Y ALUCINARÉIS, CUANDO SE GRABÓ ESTE, NO TENÍAN LOS MOSSOS DE ESCUADRA LAS PISTOLAS NUEVAS...VER COMO SE EMPLEAN A FONDO CON LOS ESTUDIANTES...ENTONCES ESTABA AL MANDO EL SAURA DEL TRIPARTIT...) "NO TIENE NADA QUE VER CON EL POST, PERO QUIEN LOS PUSO HIZO MUY BIEN, GRACIAS."



Vagabundos, mendigos, huérfanos, fatuos, imbéciles, pillos, idiotas, enajenados, decrépitos, borderliners, anormales, hijos mal inclinados … Esos son algunos de los términos que hasta bien entrado el siglo XX se utilizaban de forma habitual para definir la población más desfavorecida; dicho de otro modo, la masa social no productiva. Después de la Ilustración y con la introducción de las doctrinas higienistas, el concepto de caridad cristiana entendido como simple auxilio al pauperismo empezó a quedar obsoleto, y surgió un nuevo concepto de beneficencia centrado en la formación y el trabajo. En este sentido, el objetivo fundacional de la Casa de Caridad fue un claro ejemplo de este progresivo cambio de mentalidad. Con una media de asilados superior a las dos mil personas, la Casa de Caridad se convirtió en “una ciudad” dentro de la ciudad, con una compleja estructura organizativa que no impidió que durante más de ciento cincuenta años se convirtiera en una de las instituciones benéficas más importantes del país.
( ESTOS BANCOS ESTABAN ALRREDEDOR DEL MONUMENTO A COLÓN...)
Las hambrunas sufridas en Barcelona en ocasión de los alborotos de los Rebomboris del Pan (1789), la Gran Guerra con Francia (1793-1795) y la guerra contra Inglaterra a partir de 1796 supusieron la organización de una capta conocida como el “ olla de los pobres “, que, con el objeto de mitigar las condiciones de miseria social existente, se nutría de los beneficios procedentes de rifas y donativos particulares.
El excedente obtenido por la Junta de Auxilios se destinó a la creación de un establecimiento o asilo de más amplia acogida y favoreció que en 1802 el rey Carlos IV firmara una Real Orden en que se aprobaba la independencia de la establecimiento de hombres respecto a la Casa de Misericordia, con la cesión permanente del antiguo seminario de la calle de Montalegre para consolidarlo como hospicio estable y origen de la fundación de la Real Casa de Caridad. De esta manera, el barrio del Raval barcelonés concentró los establecimientos benéficos y asistenciales más importantes de la Barcelona de la época (el Hospital de la Santa Cruz, la Casa de la Misericordia, la Casa del Niños Huérfanos, etc.).
Desde su creación, las muchas Juntas de Gobierno que se fueron sucediendo en la dirección de la Casa de Caridad hicieron lo imposible para gestionar múltiples fórmulas de autofinanciación para conseguir los recursos suficientes ante las múltiples gastos de un establecimiento tan heterogéneo y superpoblado.

En este sentido, el negocio más rentable fue la concesión municipal, en 1838, del servicio funerario del traslado de cadáveres al cementerio, lo que favoreció que el establecimiento tuviera la “flota más lucida” de coches fúnebres de la ciudad. Las grandes necesidades del centro favorecieron un sistema de funcionamiento basado en el autoabastecimiento, con diferentes talleres de producción de materias primas y de elaboración: galletas, pan, fideos, sémola, chocolate, algodón, agujas, loza (cerámica), velas , alpargatas, ropa, carpintería, ebanistería, cerrajería, etc.
En cuanto al régimen interno de la Casa, era curioso y complicado. Se redactó una infinidad de reglamentos y normativas producto de múltiples modificaciones por parte de cada nueva Junta y de los determinantes sociales y morales de cada época. Por ejemplo, y para dar una idea aproximada del tipo de vida que se hacía, la hora de levantarse era a las seis (salvo del invierno, que los niños se levantaban a las siete), se almuerza a las ocho, se comía a las doce, se cenaba a las seis y se iba a dormir a las nueve. Los hombres podían salir tres horas por la mañana y tres por la tarde, las mujeres podían salir los domingos, los asilados podían ser visitados por sus familiares-si tenían-un domingo al mes, los asilados que tenían familia fuera de Barcelona podían pasar con ellos el mes de agosto; había ocasión de salir por espacio de tres días en Pascua, por la festividad de la Virgen (15 de agosto) y cuando Navidad. En verano los niños que tuvieran autorización médica podían ir a bañarse en la playa de la Barceloneta de seis a ocho de la mañana; se disfrutaba de un espectáculo mensual: cine,  música, danza folclórica, etc. (Esto ya fue entrado el siglo XX, cuando se construyó el teatro).
Con el paso del tiempo, la Casa de Caridad había crecido tanto, que en más de una ocasión se había planteado el traslado en algún lugar más saludable fuera del centro de la ciudad, que no llegaría a materializarse hasta el 1957. Antes, sin embargo, y durante la época de la Mancomunidad (1914-1925), se dio un cierto impulso a la renovación y construcción de dos pequeños satélites que la Casa disponía el barrio de Horta: Can Tarrida y la Torre los Frailes. La primera finca se habilitó en 1917 como albergue de epilépticos y centro para el tratamiento de la tuberculosis y la segunda se adaptó como escuela de párvulos y casa de colonias. También dependía de la Casa, según convenio, la llamada Fundación Albà, donde se adecuó un hospital para enfermos incurables y crónicos, muy cercano a las fincas mencionadas más arriba.
Durante el período de la Generalitat republicana (1931-36), la Casa de Caridad dependió exclusivamente del gobierno catalán, administración que durante un breve plazo gozó de todas las competencias en materia de beneficencia. Esto favoreció que se llevaran a cabo muchas mejoras, no tanto desde el punto de vista material como de la calidad del trato a los asilados, entre ellas la laicización del profesorado. En 1936, ya declarada la guerra civil, pasó a denominarse Casa de Asistencia Presidente Francesc Macià. En 1933 se constituyó la Unión de Obreros de la Casa de Caridad, que reunía todos los empleados del establecimiento con la intención de velar por los intereses de los trabajadores y crear una mutualidad para atender los posibles incidentes de enfermedad o invalidez.
Después de la guerra civil, la Casa de Caridad volvió a estar bajo la tutela de la Diputación. Como el resto de funcionarios de la corporación provincial, los empleados de la Casa sufrieron los conocidos expedientes de depuración, es decir, la inhabilitación temporal o definitiva según la filiación política anterior a la expedientes de este tipo.Como todo el país,guerra. A modo de ejemplo, entre 1939 y 1940 se realizaron 1.040  durante la época más cruda de la posguerra, las condiciones de vida eran bastante deplorables por la escasez de alimentos y los brotes emergentes de tuberculosis que hizo verdaderos estragos entre la población. Las hermanas de la Caridad volvieron a dirigir el establecimiento sustituyendo al personal laico y especializado en el campo de la asistencia social que había trabajado durante la etapa anterior. Parecía que volvía a imponerse un régimen de reclusión y que los principios más estrictos y rígidos del catolicismo se imponían en una educación que descansaba en los fundamentos de la culpa, el castigo y el pecado.
A la salida del Liceu...Enfrente.
Como en todas las épocas, dentro de los muros del establecimiento hubo historias oscuras, castigos desmesurados y abusos de todo tipo; sin embargo, la contribución personal de algunos profesores y hermanas de la Caridad fue significativamente positiva para la educación afectiva de los asilados, especialmente de los niños acogidos.
En 1954, el filántropo e industrial residente en México ARTUR MUNDET, llegó a la Diputación ,y donó, cuarenta millones de pesetas. Con este fondo, la Diputación adquirió un terreno de unas treinta hectáreas en la Vall d’Hebron y añadió cerca de ciento treinta millones para completar el coste total de un nuevo y vasto equipamiento que debía servir para acoger buena parte de los servicios benéficos y asistenciales que dependían de la corporación. Así, en octubre de 1957, el general Franco inauguraba el gran complejo asistencial de la Casa Provincial de Caridad Hogares Ana Gironella de Mundet, más conocido como los Hogares Mundet. Con este nuevo centro, las antiguas y ya decrépitas instalaciones de la Casa de Caridad en la calle de Montalegre empezaron a abandonarse y la población fue trasladada, únicamente se mantuvieron los talleres que seguían en funcionamiento, especialmente la escuela imprenta que aún fue productiva durante muchos años gracias al prestigio y la calidad de los trabajos que se hacían.
Paradójicamente el año 1954 marcó el el inicio de la desaparición de la Casa de Caridad en el barrio del Raval y la pérdida del régimen jurídico independiente y particular que sobre el papel había mantenido la institución en favor de su total integración a la Diputación de Barcelona. Años después nacía el CCCB y quizás nos gusta pensar que en la nueva ciudad ya no hay terribles orfanatos ni infancia miserable. ..Ustedes mismos qué creen...será verdad?
CASA DE MISERICORDIA...Y EN LA PIEDRA DE ARRIBA ( casa de niños huérfanos...)
Després del 1930 - Edifici Rives - Vall d'Hebron - Barcelona
L’edifici també es obra d’Enric Sagnier i Villavecchia, el mateix arquitecte de l'esglèsia del Tibidabo que vaig posar fa uns dies. Aquest edifici està situat al passeig de la Vall d’Hebron, fou construït inicialment com a orfenat, amb internat i escola, lloc on ara hi ha la biblioteca s’inaugurà l’any 1930. Està format per quatre pavellons a la planta baixa i tres pisos, i la capella, units per un altre cos perpendicular i organitzats amb rigorosa simetria, amb l’església sobre l’eix. Aquesta té la façana a nivell del segon pis i s’hi accedeix per una escalinata amb terrasses a diferents nivells. Seguint un dels recursos propis de l’arquitectura noucentista l’autor utilitza elements procedents tant del barroc com de l’arquitectura catalana tradicional, com són els relleus de la terra cuita.

L'orfenat no cessà la seva activitat fins al 1971, any en què la congregació de religioses, sense recursos per tal de continuar la seva tasca, va abandonar l'edifici. A principis dels anys 70, ja tancat l'orfenat, el Patronat va vendre les dependències a l'Ajuntament. Durant bastant temps es va deixar fer malbé les instal·lacions fins que el moviment associatiu veïnal, molt fort en els temps de la transició, va reivindicar tot el conjunt com a equipaments d'ensenyament per al barri. L'any 1977 es va recuperar l'edifici per tal d'utilitzar-lo com a equipament d'ensenyament i finalment es varen crear dos instituts, un de Formació Professional i l'altre de Batxillerat, tal i com demanaven els veïns. Des de llavors va quedar instal·lat a la meitat dreta el Centre de Batxillerat que des de l'any 1985 portava el nom del poeta Carles Riba i a la part esquerra el Centre de Formació Professional que es va anomenar Patronat Ribas en memòria de l'orfenat. L'IES Vall d'Hebron es constitueix com a tal el curs 2002-2003 i surt de la fusió dels dos centres independents que ocupaven les ales d'un mateix edifici, l'antic Orfenat Ribas. En el moment de la fusió es tractava de dos I.E.S., que provenien de dues tradicions diferents. Fruit d'aquests orígens diferenciats, l'oferta formativa també era diferenciada i en el Patronat Ribas s'oferia la possibilitat de cursar estudis de Cicles Formatius de Grau Mig i de Grau Superior a més dels d'E.S.O. i Batxillerat que també s'oferien al Carles Riba, la particularitat del qual era la d'oferir Batxillerat Artístic.

2 comentaris:

Miquel ha dit...

Buena entrada...ya hablaremos sobre esto... salut TRINIDAD

trinidad ha dit...

Gracias MIQUEL:
Cuando tú quieras hablamos, tú sabes y mucho sobre ese tema...Estoy a tu disposición, si tengo que rectificar algo me lo dices que yo lo hago, quiero aprender y poco a poco hacer el blog , con cariño y si puedo mejorar, más contenta me sentiré.
Muchas Gracias MIQUEL, un abrazo Mari Trini, tu niña de 58 primaveras, BESOS.