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3 de novembre de 2010

CLEPTOCRACIA POLÍTICA-3 DE NOVIEMBRE DEL2010.

MI VIDA Y MI HISTORIA.
La palabra corrupción tiene muchas significaciones. Una de ellas es podrido o putrefacto, así como todas las que se derivan de esas dos,  pero en la lengua de los latinos, de la cual pasó a la española, quería decir, y quizás de manera preponderante, no sólo corrompido sino también corruptor, porque el que ejerce la corrupción necesita que alguien sea su cómplice y para conseguir cómplices corrompe a otro…como sucede en todos los casos de aprovechamiento del poder sobre el Estado y sus fondos para enriquecerse.
“La corrupción tiene muchas formas, porque no se limita al robo de los dineros que el pueblo le paga al Estado a través de los impuestos directos e indirectos. Se actúa en forma corrupta cuando se sabe que alguien está ejerciendo la corrupción y se le preteje con el silencio o se le defiende… Es corrupción usar la influencia que da un cargo público para hacer negocios con el Estado o para beneficiarse de negociantes sin escrúpulos, pero sería también corrupción que nosotros, que no tenemos puestos en el aparato del Estado, nos quedáramos callados ante la ola de corrupción que se ha levantado en el país”.
No crean que los párrafos precedentes son fruto de nuestra persistente preocupación por la corrupción. Están extraídos de la presentación del “Album de la Corrupción” que editó en 8 páginas y 100 mil ejemplares el periódico “Vanguardia del Pueblo”, órgano desaparecido del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el 4 de noviembre de 1981.
El tercer y último párrafo de la presentación asegura que tienen pruebas de todo lo que denuncian, pero su lectura sólo arroja generalidades, con muy escasa documentación de los cargos formulados contra una decena de altos funcionarios del gobierno del presidente Antonio Guzmán, que en muchos casos fueron auténticos libelos. Seguro que hubo  corrupción pero al Álbum le faltaron investigadores que la documentaran. Si se le pudiera reeditar el país estallaría en carcajadas.
Lo más gráfico de indicar son las fotografías de tres residencias construidas por el vicepresidente Jacobo Majluta, el secretario sin cartera Lorenzo Sánchez Baret y el “secretario particular de Peña Gómez” Aridio García de León, con inversión, según el periódico, de $475 mil, “cerca de un cuarto de millón de pesos”, y “más de cien mil pesos”, respectivamente. A los precios de entonces eran sumas mucho mayores que hoy. Pero observen los cargos fundamentales que contiene el celebrado álbum con fotos de los acusados: Pedro Franco Badía, síndico del DN: una auditoría reveló que entre 1977 y 1981 gastó $673 mil en “asistencia social y acción comunitaria”, para promoverse.
Frank Desueza Fleury, director del IDSS: “fraude escandaloso”. La comisión de Concursos le autorizó compras de medicinas por $236 mil y las llevó a 550 mil para favorecer a 7 empresas en detrimento de otras seis. Sin ninguna prueba.
 Gustavo Sánchez Díaz, director de Inespre, luego aceptado por el PLD: auditoría de la Cámara de Cuentas revela que hizo donaciones por $203 mil en tres años. Los investigadores peledeístas sólo documentan  un cheque de $600 que cobraron  perredeístas de  Bonao, habiendo sido emitido a un club cultural.
A Jacobo Majluta y su hermano Freddy (ahora aliado del PLD y funcionario) que dirigía Induspapel,  les dedican las páginas centrales: como director de CORDE Jacobo había pagado “más de $92 mil a 160 personas que no eran empleados, en sumas que oscilaban entre $200 y $4,000. También que gastó $116 mil para imprimir calendarios donde aparece en fotografía con el Papa y otros $28 mil “para hacerse 200 mil fotografías a color” a fin de promoverse.
“Los jugosos beneficios de Hipólito”, página 6: refiere denuncias de que, como secretario de Agricultura, Mejía habría hecho compras de fertilizantes “de forma irregular” por $10 millones, entre ellas a la empresa Fuerza Agrícola a la que estaría vinculado. Sólo afirmaciones, no aportan ni siquiera indicios.
Vicente Sánchez Baret, secretario de Deportes: que “una de las barbaridades de ese turpén” es que no ha explicado el “imperdonable derroche de $175 mil en la remodelación del palco presidencial del Estadio Quisqueya”.
Un gran recuadro titulado Repartidera, comenta desembolsos de  $260 mil del Fondo de Asistencia Social de Salud Pública y documenta 8 casos con cheques de $500 y $600. En “Otros gastos escandalosos” presentan dos cheques a un restaurante por $454 y $329 y a un salón de reuniones por $1,251, y siete cheques que pagaron dietas entre $200 y $610 a seis funcionarios por viajes al interior de entre dos y cinco días.


En conclusión, no hay duda que hubo corrupción, malversación y repartición en aquel gobierno, como lamentablemente ha habido en todos, pero las denuncias del álbum fueron rolin al pitcher, en comparación a las que se formulan ahora de contratos tipo Sun Land, de sobre valuaciones de obras, de nóminas y nominillas, de repartos a fundaciones y relacionados, de violación a las leyes de compra y contrataciones y de libre acceso a la información y de boato. Es una pena que nuestros aliados de antes en las denuncias de corrupción, sean los que ahora la practican o justifican, y que además nos condenen por persistir en rechazar cualquier tipo de malversación o por exigir transparencia. Algunos de los autores del Álbum llegan a considerarnos envidiosos.
Los efectos de la corrupción han caído como una losa sobre el PP. La primera encuesta realizada después de que se haya levantado el velo del secreto del sumario del caso Gürtel muestra que la corrupción pasa factura a ese partido, por los hechos conocidos y porque los ciudadanos consideran que no está siendo adecuada la respuesta de Mariano Rajoy al escándalo.
Según la encuesta mensual de Metroscopia, el PP sigue siendo el partido con mayor respaldo y está en condiciones de ganar unas elecciones generales, pero ha perdido dos puntos de estimación de voto en sólo un mes. En marzo la ventaja de los populares sobre el PSOE alcanzó un máximo por encima de los seis puntos; ahora, un mes después, se ha reducido a cuatro.
En ese periodo de tiempo se ha producido una nueva detonación del caso, amén de la virulenta explosión del proceso contra Jaume Matas. Ha coincidido además con la reacción política del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero a la crisis, con la negociación del llamado Pacto de Zurbano.
La reacción tibia y tardía de Rajoy era explicada por sus colaboradores como fruto del convencimiento de que al final tiene más coste político el paro y la crisis que las acusaciones de corrupción. Pero el resultado de la encuesta desmiente esta tesis y penaliza la estrategia impuesta por el líder del PP, basada en evitar gestos rápidos y enérgicos.
Los errores y silencios de Rajoy vuelven a beneficiar al PSOE, que en un mes gana medio punto, mientras que el PP pierde 1,6 puntos. Los socialistas obtendrían el 37,8% de los votos, todavía más de seis puntos por debajo del resultado electoral de hace dos años. El PP lograría el 41,8%, es decir, 1,7 puntos más que su resultado de los últimos comicios generales. No es descartable que haya una bolsa de voto oculto al PP, avergonzado por el escándalo, aunque compensado por lo que podría movilizar de apoyo en el último momento el PSOE para evitar un triunfo de los populares.
La mejor noticia para los socialistas sería consolidar esta tendencia, de forma que el deterioro de su expectativa de voto por la crisis económica hubiera tocado fondo ya, coincidiendo con el ecuador de la legislatura y con tiempo suficiente para remontar antes de 2012. Para el PP, la lectura más negativa sería comprobar que cabalgar sólo a lomos de las cifras económicas negativas, apostando todo a esa carta, no garantiza el triunfo electoral.
De hecho, es significativa la conjunción de varios resultados que dan un cierto respiro al Gobierno después de meses de malas noticias encadenadas: ha bajado el porcentaje de españoles que creen que el PP ganará las próximas elecciones generales, y han mejorado las cifras de valoración de Zapatero. Y todo ello a pesar de que la opinión sobre la crisis económica y el final de la recesión se mantiene en los mismos niveles de pesimismo que en las últimas encuestas.
En los sondeos de febrero y de marzo, el 62% de los encuestados aseguraba que ganaría el PP, mientras que ahora ese porcentaje ha descendido al 56%. El PSOE ha conseguido, como mínimo, frenar la tendencia negativa y la creciente imagen de final de ciclo. Y los casos de corrupción han minado las posibilidades de los populares. Hace un mes, el 62% de los españoles desaprobaba la gestión de Zapatero; ahora ese porcentaje es del 58%. El Gobierno espera que esa tendencia se mantenga o incluso acelere a medida que se vaya percibiendo una mejora de la situación económica. Para eso, además, ha lanzado una ofensiva política con la imagen del Pacto de Zurbano que, aunque no haya terminado en una foto por el rechazo del resto de partidos, al menos sí se ha concretado en un decreto con 30 medidas que apoyarán prácticamente todos, incluido el PP. No es exactamente lo que querían cuando arrancaron, pero algo es. El Gobierno pretende que esos acuerdos le blinden políticamente de las reiteradas acusaciones de inacción ante la crisis. Esa estrategia se completa con el paréntesis en la sucesión continua de traspiés y rectificaciones de los miembros del Gobierno, que tanto daño hicieron al PSOE en los dos primeros meses de este año.
La ligera mejora de Zapatero se refleja también en el aumento del nivel de confianza de los ciudadanos en él. El presidente del Gobierno sigue teniendo un balance negativo entre los que aprueban su actuación y los que le suspenden, pero ha ganado 10 puntos en un mes. Su consuelo es además que la valoración del líder de la oposición no sólo no remonta sino que cae en picado, hasta duplicar ya la nota negativa de Rodríguez Zapatero.
En varios diarios se ha proporcionado este martes noticia gráfica del abrazo que Mariano Rajoy dio al apóstol Santiago, tras haber protagonizado la ofrenda en la misa del peregrino, en la catedral de Santiago. Como ha señalado el diario Público, "con las autonómicas a la vuelta de la esquina como antesala de las elecciones generales, el líder del PP sabe que se la juega. Quizá por ello, intentó tirar de una ayuda extra, la divina". Mariano Rajoy trasladó a su Comité Ejecutivo Nacional hasta la catedral de Santiago de Compostela y protagonizó la ofrenda en la misa del peregrino. En su intervención, demandó al apóstol "fortaleza" para no "desfallecer" en la tarea política. Pero también coló su mensaje de alternativa y su idea de España. El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, imputado por cohecho y al que Rajoy le sigue mostrando su apoyo, no se perdió el acto. Lo siguió en primera fila.
   Pegado al altar, y haciendo uso de un discurso articulado en el significado del Año Xacobeo y el Camino de Santiago, Rajoy inició su intervención asegurando que España "busca una senda de unidad que la haga fuerte frente a las adversidades". Minutos después, aprovecharía para reivindicar a su partido: "La gran convicción de los hombres y mujeres del Partido Popular es que España es una realidad, una historia y un futuro comunes". Y fue más allá cuando, al apostar por "las empresas colectivas" frente a los "particularismos", puso a su partido a disposición de los peregrinos, que se afanaban en captar imágenes del templo y de los políticos. "Creemos, señor Santiago, que esa idea motriz [la de lo colectivo] es la que precisa la España de hoy y estamos dispuestos a crearla con la ayuda de todos los españoles", añadió. Incluso llegó a intercalar un párrafo en gallego de tres frases, algo que el líder del PP se resiste a hacer en sus intervenciones públicas. Como colofón final y antes de pedir "ayuda" al apóstol para "hacer de la política una actividad noble al servicio del buen común", Rajoy presentó al PP como un partido "que ha realizado un largo peregrinaje, incorporando en cada una de las etapas un enorme bagaje de principios, ideas y ambiciones que se resumen en una fe indeclinable en el porvenir de nuestra nación". A juicio del líder del PP, "España es el resultado de vivir y trabajar juntas generaciones del pasado y del presente". "Así queremos que siga siendo", zanjó.
   Junto a Mariano Rajoy, participó en la ceremonia gran parte del Comité Ejecutivo Nacional de su partido, que siguió la misa en la catedral. Pero la jornada había empezado mucho antes. Pese a la intensa lluvia, al filo de las diez de la mañana la plaza del Obradoiro de Santiago de Compostela estaba a rebosar, tanto de peregrinos como de dirigentes del Partido Popular. Muchos, como Francisco Camps, habían pasado ya la noche del domingo en la capital gallega, cuando se había dejado ver sonriente en compañía de otros compañeros de partido como la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Precisamente era Camps la pieza más cotizada de los objetivos de los fotógrafos. Él y la reacción de Mariano Rajoy cuando se cruzasen. Hubo encuentro en el hall del Parador de los Reyes Católicos, pero no fue muy efusivo. Se limitó a un apretón de manos y a una conversación informal sobre el tiempo. "Y nosotros pidiendo agua para todos", bromeó el president en alusión a la lluvia. "Es el primer día que llueve desde que llegué el sábado", zanjó Rajoy. Los colaboradores de ambos señalan que, en privado, la cercanía y la sintonía fue mayor.
   También había expectación ante el encuentro entre Rajoy y Manuel Cobo, vicealcalde de Madrid, que recuperó la militancia en el PP el pasado viernes tras diez meses sin carnet por criticar a la presidenta de la Comunidad de Madrid fuera de los órganos del partido. En este caso, la reacción del líder del PP fue más efusiva. Incluso Camps volvió a buscar la foto y se coló por medio para bromear con la mano derecha del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón. "¿Eres Cobo o Costa?", preguntó insistentemente entre risas al vicealcalde. Una alusión a Ricardo Costa, ex secretario general del PP de la Comunitat Valenciana que también recuperó la militancia en el partido el pasado viernes. De los escándalos de corrupción, uno de los grandes fantasmas que sobrevuelan por algunas de las comunidades gobernadas por los conservadores, principalmente Madrid y el País Valencià, no hubo una sola palabra. Pero lo que Rajoy no pudo controlar es que el término apareciera en la primera lectura de la misa. "Celebremos la Pascua, no con levadura vieja, levadura de corrupción y de maldad, sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad", proclama la carta de San Pablo a los Corintios.
   Indulgencia plenaria para la dirección del PP por haber cumplido el año del Jubileo...